Análisis

John Fox

PC, PlayStation 4, Xbox One, Switch, PlayStation 5, Xbox Series, Switch 2
5.1

Publicado el 22-10-2026 a las 15:21

Autor: Juan Ramón "juanramonh" Herrera

Plataforma analizada: Xbox Series

Un zorro, una venganza y muchas ranas por el camino.

Hay juegos que no necesitan complicarse demasiado para llamar la atención, y John Fox lo consigue con una premisa tan absurda como efectiva. Desarrollado por 9Ratones junto a SergioPoverony y publicado por Ratalaika Games, este beat 'em up en 2D nos pone en la piel de un veterano zorro dispuesto a repartir golpes por toda la ciudad. Con una estética retro, acción directa y una historia que no se toma demasiado en serio, la propuesta busca recuperar el espíritu de los clásicos del género sin demasiadas complicaciones. Lo hemos jugado de principio a fin para comprobar hasta dónde llega su particular mezcla de humor, mamporros y anfibios.


Una venganza tan absurda como directa

John Fox llevaba una vida tranquila tras retirarse como mercenario, pero todo cambia cuando un sapo mata a Milo, su mascota, nada más salir del metro. A partir de ahí comienza una persecución que termina destapando una invasión de ranas clonadas por toda la ciudad, obligando a nuestro protagonista a volver a las andadas. La historia no pretende ser mucho más que una excusa para ponernos en movimiento, y precisamente ahí está parte de su encanto. Todo se desarrolla con un tono gamberro y desenfadado, personajes caricaturescos y una sucesión de situaciones absurdas que encajan bien con una propuesta centrada ante todo en avanzar y repartir golpes.

Golpes, controles extraños y escenarios desaprovechados

John Fox sigue la estructura clásica de los beat 'em up de desplazamiento lateral, avanzando por diferentes zonas mientras limpiamos la pantalla de enemigos a base de golpes. Los controles son sencillos, al igual que las posibilidades de ataque tanto con las manos vacías como cuando llevamos algún objeto equipado, aunque la distribución de botones resulta poco habitual y requiere cierto tiempo de adaptación. Tampoco podemos remapearlos a nuestro gusto, por lo que tendremos que acostumbrarnos necesariamente al esquema propuesto por el juego.

El sistema de combate tampoco busca demasiada profundidad. No encontramos combos como tal, aunque al comenzar a golpear a determinados enemigos podemos mantenerlos retenidos mientras seguimos encadenando ataques. La variedad es bastante limitada y esto se termina notando conforme avanzamos, especialmente porque los enemigos comunes tampoco presentan demasiadas diferencias entre sí.

A lo largo de la campaña atravesamos diferentes escenarios urbanos y subterráneos, aunque a nivel jugable resultan bastante planos. Echamos en falta una mayor interacción con el entorno, objetos que podamos utilizar durante los enfrentamientos o más elementos capaces de romper la sucesión constante de combates. Los jefes consiguen compensarlo parcialmente gracias a unos diseños y patrones de ataque bastante más inspirados y variados que los del resto de enemigos.

La dificultad es fija y, en términos generales, no resulta especialmente elevada, por lo que avanzar por la campaña no debería plantear demasiados problemas a quienes estén acostumbrados al género. Su duración tampoco es especialmente larga, aunque tras completar la aventura podemos seguir jugando mediante un modo Supervivencia basado en resistir diferentes oleadas. Además, cuenta con cooperativo local para dos jugadores, una opción que encaja especialmente bien con la naturaleza arcade de la propuesta.

Píxeles coloridos y espíritu arcade

A nivel técnico, John Fox se mueve con total estabilidad y no hemos encontrado problemas de rendimiento durante los enfrentamientos, incluso cuando se juntan varios enemigos en pantalla. Visualmente apuesta por un pixel art colorido y desenfadado, con personajes bien diferenciados, animaciones sencillas y escenarios que cambian lo suficiente para acompañar el avance de la aventura, aunque siguen resultando bastante estáticos y poco interactivos. La acción se mantiene clara en todo momento y resulta sencillo identificar tanto a los enemigos como los objetos que podemos utilizar durante los combates. Los jefes también ayudan a aportar algo más de personalidad gracias a unos diseños más trabajados y reconocibles.

El apartado sonoro sigue esa misma línea arcade, con una banda sonora enérgica que encaja bien con el ritmo de los combates y ayuda a mantener el tono desenfadado de la propuesta. Los temas acompañan correctamente los diferentes niveles y mantienen un ritmo bastante cañero mientras avanzamos repartiendo golpes. Los efectos también cumplen bien su función, diferenciando los impactos, saltos, disparos y demás acciones que realizamos durante las peleas. Los propios enemigos aportan además algunos sonidos característicos que encajan con el tono humorístico del juego. No estamos ante un apartado especialmente complejo, pero música y efectos funcionan bien juntos y consiguen acompañar la acción de principio a fin.

Conclusión

John Fox es un beat 'em up sencillo y directo que funciona mejor cuando aceptamos exactamente lo que propone: una aventura corta, desenfadada y pensada para repartir golpes sin demasiadas complicaciones. Sus jefes aportan los mejores momentos, el apartado audiovisual acompaña bien y el cooperativo local suma un incentivo interesante, pero la poca variedad de enemigos, unos escenarios demasiado planos y la imposibilidad de remapear los controles terminan pesando más de la cuenta. No es una mala opción para quienes busquen una experiencia arcade rápida y sin demasiadas pretensiones, aunque se queda algo corto para destacar de verdad dentro de un género con muchísimas alternativas.

John Fox
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John Fox

"Un zorro, una venganza y muchas ranas por el camino."

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