Análisis

Silent Hill: Townfall

PC, PlayStation 5
8.1

Publicado el 21-09-2026 a las 09:00

Autor: Daniel "Sakuya" Hernández

Plataforma analizada: PlayStation 5

Simon regresa a St. Amelia, pero quizá nunca debería haber vuelto.

Konami parece haber despertado de un largo sueño con la franquicia Silent Hill; hemos pasado de estar años sin saber nada a, de repente, tener casi una entrega por año, algo que yo agradezco. Después del increíble Silent Hill f, un año después nos llega una nueva propuesta de la franquicia de terror en la que Konami sigue colaborando con otros estudios para llevar a cabo sus propuestas. Mientras que la anterior entrega corrió a cargo de NeoBards Entertainment, esta vez viene de la mano de Screen Burn Interactive. Teniendo en cuenta que Silent Hill Townfall transcurre en Escocia, el mismo país del que es el estudio, la elección parece hecha a propósito y nadie mejor que unos escoceses para transmitir el misterio y la atmósfera del país.


St. Amelia, un pueblecito donde no querrás pasar las vacaciones

Una simple llamada de teléfono. Eso fue todo lo que ocurrió para que Simon Ordell acabara de lleno en una auténtica pesadilla. Una petición de ayuda para que regresase a St. Amelia es lo único que recuerda nuestro protagonista antes de salir del agua y encontrarse, sin saber cómo, en ese pueblecito costero de Escocia. Un pueblecito que parece completamente abandonado, sin nada que indique el motivo por el que está así. «Ayúdame a arreglar las cosas»... ¿Pero ayudarlo a qué? Y, sobre todo, ¿a quién? Nada hace pensar que la presencia de Simon allí sea una simple casualidad. Poco a poco sabremos más cosas de lo que ha pasado allí y también de qué y quién es el misterioso Simon Ordell, en un descenso hacia la locura y la culpa.

Silent Hill Townfall vuelve a traernos un título cuya historia gira en torno a las emociones humanas más puras, una espiral en la que el arrepentimiento y el sentimiento de culpa están presentes en muchos momentos de la aventura y en los diferentes personajes que aparecen en ella. La verdad es que el título tarda un poquito en arrancar en cuanto a narrativa; al principio tenemos la sensación de ir simplemente de aquí para allá hasta que empezamos a vislumbrar pequeños retazos de lo que vamos a tener a lo largo de las varias horas que dura.

Solid Snake estaría orgulloso

Curioso subtítulo, ¿verdad? Tranquilo, que dentro de poco lo vas a comprender absolutamente todo. Silent Hill Townfall es un título que se aleja un poco de entregas anteriores de la saga y que bebe bastante de Silent Hill f en lo que a elementos se refiere; uno de ellos es la durabilidad de las armas. Esto hace que tengamos que preguntarnos si merece la pena enfrentarnos a los enemigos y, con ello, perder resistencia del arma hasta que se rompa o, por el contrario, intentar escabullirnos y conservarla un poco más.

Es precisamente en las partes de sigilo donde más se va a poner a prueba nuestra paciencia; hay momentos en los que esto supone el 100 % de la pantalla. Vamos a estar sin armas y únicamente podremos valernos de saber dónde están los enemigos e intentar distraerlos tirándoles cosas. Por suerte, muchos de estos enemigos son un poco ciegos; aun así, si estás lo suficientemente cerca, te verán, y se mueven principalmente por los ruidos. Es por ello que, aunque tiremos una piedra o una botella para distraerlos, si nos ponemos a correr van a oírnos e ir a por nosotros. Y, como digo, pondrán a prueba nuestra paciencia, ya que hay unas pocas ocasiones —por suerte, son pocas— en las que tendremos que dar esquinazo a un enemigo que sí nos ve y que, de cogernos, supondrá una muerte asegurada.

Por suerte, también tenemos armas a distancia. No son muchas, pero sí suficientes, y tendremos que gestionarlas muy bien, ya que, aunque no se rompen, la munición que vamos a encontrar es bastante limitada en el modo normal del juego. Este es el método más rápido si no quieres complicarte en exceso frente a los enemigos; un buen tiro en la cabeza supone casi su muerte irremediable, aunque el ruido llamará la atención de los enemigos que haya por la zona.

En las señales analógicas encontrarás la luz

Uno de los elementos que posiblemente más haya llamado la atención durante estos meses desde que conocemos la existencia de este título es qué peso tendría esa pequeña televisión de bolsillo, un elemento que, desde luego, se va a convertir en tu amigo más importante. Este aparato nos permitirá, sintonizando diferentes frecuencias, conocer un poco más de la historia, saber hacia dónde tenemos que ir u obtener pistas para resolver algunos de los puzles que nos vamos a encontrar durante nuestra estancia en St. Amelia. Es, desde luego, un elemento fundamental para poder avanzar en la aventura, pero también será nuestro pequeño chivato de bolsillo, ya que actúa tal y como lo haría la clásica radio en Silent Hill. Sintonizando la señal correspondiente, podremos ver una indicación de hacia dónde está el enemigo, lo que nos permitirá rodearlo o adelantarnos antes de que pueda sorprendernos.

La verdad es que considero que este pequeño objeto está bastante bien implementado, ya que no sabía muy bien cómo se iba a usar. Es cierto que al principio puede resultar un poco difícil estar pendiente de la pantalla del pequeño televisor y, a la vez, mirar por dónde vamos caminando, pero en poco tiempo todo se vuelve verdaderamente intuitivo y vas alternando rápidamente entre tener la pequeña pantalla dándote una indicación y ocultarla.

Una ambientación que te llevará a la misteriosa Escocia

Hay muchas formas de representar lo que es el terror; puedes hacerlo a través de la propia historia y generar en el espectador diferentes sensaciones mediante ella, haciendo que empatice con los distintos personajes, y también puedes aprovechar la propia ambientación que quieras dar a tu obra. Silent Hill Townfall nos trae un título completamente en primera persona, algo que se aleja de lo que nos ofreció Silent Hill f o el remake de Silent Hill 2, donde se apostaba por otro tipo de cámara.

Al estar en primera persona, se permite una mayor inmersión en los escenarios de la obra, algo que el estudio ha sabido llevar muy bien para ofrecernos el pueblo de St. Amelia con varios aspectos que no pueden faltar en un pueblecito junto al mar: la niebla y el uso de la luz. Este elemento está muy bien llevado durante la gran mayoría de la aventura, con unos entornos bien diseñados y representados, unos enemigos dignos de la franquicia y un uso de la luz y la oscuridad que es, desde luego, de lo mejor que tiene para ofrecernos. Los entornos más oscuros son verdaderamente sobrecogedores; la pequeña linterna que llevamos apenas nos servirá para ver por dónde vamos y poco más, haciendo que la sensación de que puede salirnos algo de cualquier lado sin darnos tiempo a reaccionar genere verdadera tensión en el jugador.

El sonido es otro de los elementos que puedes usar para mantener al jugador en tensión, algo que hacen extraordinariamente bien los diferentes efectos presentes a lo largo de todo el juego. También hay momentos en los que la música nos lleva a tener una mayor sensación de premura en determinados momentos de la historia o a sentir la tristeza y el pesar de los personajes por lo que han vivido, pero el verdadero peso para mantener al jugador agarrado al mando con fuerza recae en los distintos sonidos.

Por supuesto, un título así no podía dejar de tener un doblaje a la altura, tanto en inglés como en japonés, para poder elegir aquel con el que estemos más cómodos. Sin que sirva de precedente y teniendo en cuenta que se ambienta en Escocia, esta vez he optado por el doblaje en inglés y he de decir que la interpretación es magnífica. Ojalá algún día se apueste por el doblaje en castellano para estas propuestas; de momento, para nuestro idioma tendremos que conformarnos con los textos en pantalla.

Conclusiones

Silent Hill Townfall es posiblemente el Silent Hill más enigmático al que nos hemos enfrentado; con apenas unos pocos vídeos, su lanzamiento se ha ido acercando hasta llegar a este mismo momento. En líneas generales, el juego es muy bueno, especialmente en su ambientación, tanto por los gráficos como por el uso de la iluminación, aunque a mí se me han hecho especialmente cuesta arriba algunas de las partes en las que la jugabilidad era puro sigilo debido al tipo de enemigos.

Un juego que, salvo que seas un auténtico lince, se te va a alargar varias horas, pues la resolución de los puzles es muy visual en la gran mayoría de ellos, con pequeñas pistas que tienes que desarrollar tú mismo para llegar a la solución. El futuro de la franquicia pinta espectacular; todo parece indicar que vamos a tener mucho más Silent Hill en el futuro. El camino ya ha comenzado.

Silent Hill: Townfall
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Silent Hill: Townfall

"Simon regresa a St. Amelia, pero quizá nunca debería haber vuelto."

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