El juego de gestión donde el partido empieza mucho antes del pitido inicial.
Si hay una constante en el mundo de los videojuegos, esa es la presencia de los juegos deportivos; y, si tenemos que escoger un rey, normalmente hablamos del fútbol. Hemos tenido entregas centradas en los partidos al más puro estilo arcade, en la simulación, en la gestión de clubes y ahora nos llega un juego en el que todo sucede antes del pitido inicial. Hoy hablamos de Copa City.
De la mano de Triple Espresso nos llega este peculiar título, que abandona por completo el césped para poner el foco en el responsable urbanístico de acomodar a las aficiones de los dos clubes que van a medirse en el estadio de la ciudad. No controlamos jugadores, no diseñamos tácticas ni negociamos fichajes. Nuestra responsabilidad es mucho más compleja, ya que debemos conseguir que una ciudad entera funcione correctamente cuando miles de aficionados invaden sus calles para disfrutar de un gran evento futbolístico... o liarla parda.
El verdadero partido ocurre fuera del estadio
En Copa City, nuestro rol será el de una especie de agente urbanístico o director de operaciones para los eventos deportivos de la ciudad. Antes de cada partido debemos preparar la ciudad para la llegada masiva de aficionados, coordinar infraestructuras y espacios de fanzones, gestionar servicios de seguridad, alimentación, diversión pura y centros de reclutamiento de voluntarios, planificar rutas de acceso y acomodamiento en hoteles y, en definitiva, garantizar que todo funcione correctamente cuando llegue el día señalado.
Nos encontraremos con dos modos de juego: carrera y evento individual. En el modo carrera comenzaremos con unas misiones de tutorial para entender los conceptos básicos del juego. Si bien es cierto que estas primeras misiones necesitan un rediseño, se limitan a “clica aquí, clica allí y ya estás listo”, pero la realidad es que no llegamos a entender el loop de juego y, cuando nos sueltan en la primera misión real, el fracaso ya ha inundado los foros de Steam. Afortunadamente, la relación con la comunidad es muy cercana y ya se ha publicado un primer parche que soluciona gran parte de estos problemas. Una vez hemos podido continuar la partida, se vuelve una mezcla entre city builder y gestión deportiva.

Cuando la logística se convierte en diversión
La gran sorpresa de Copa City es que, aunque la idea es fabulosa, en la práctica es ficción. No existe un rol así en el mundo y no se realizan eventos de magnitudes gigantescas que involucren a toda una ciudad de esta manera. Sin embargo, consigue hacer entretenidas tareas que normalmente asociaríamos con hojas de cálculo y reuniones interminables.
Una vez iniciado el escenario, disponemos de un tiempo limitado para preparar la ciudad antes de la llegada de los aficionados. Durante ese proceso debemos construir zonas de ocio, habilitar servicios de restauración y reforzar la seguridad. Esto responde a los tres perfiles de aficionado que encontraremos: el aficionado medio, que lo que busca es comida; el aficionado ultra, que requerirá un extra de seguridad; y, por último, las familias, que tan solo buscan diversión.
Copa City tiene muchos recursos que manejar, pero el sistema principal gira alrededor de la denominada “preparación del evento”. Todo lo que hacemos influye directamente en la satisfacción de los asistentes. Una mala planificación puede provocar cuellos de botella, problemas de seguridad o, simplemente, una experiencia deficiente para los seguidores, y esto nos penalizará. Puede que no estemos construyendo ciudades gigantescas al estilo de otros referentes del género, pero sentimos que cada decisión tiene consecuencias inmediatas.

Además de la gestión de los alrededores del estadio, incluyendo la distribución por barrios de las aficiones, tendremos la gestión del campo. Debemos decidir dónde situar en las gradas a los distintos perfiles de aficionado, qué zonas dedicaremos a cada afición y qué servicios tendrán disponibles en esas áreas. Podremos colocar barreras protectoras para los ultras, al típico chico repartiendo perritos o bebidas, así como restaurantes y seguridad por todo el campo.
Una idea brillante que encuentra ciertos límites
Sin embargo, la originalidad no evita algunos problemas. Las bases y sus mecánicas funcionan bien, pero las tareas que realizamos en cada escenario terminan siendo relativamente similares. En cuanto comprendemos cómo optimizar la gestión de aficionados y servicios, parte de la sorpresa inicial desaparece. Otro problema aparece cuando la interfaz juega en contra del jugador. Algunos menús resultan algo engorrosos y la adaptación al mando no acaba de funcionar, penalizando las versiones de consola.
Apartado técnico
A nivel visual, Copa City cumple con lo esperado de un juego de gestión. No busca competir con los grandes referentes técnicos del mercado, ya que su propuesta es más emocional y fresca, pero cumple a la hora de representar ciudades, estadios y grandes concentraciones de aficionados.

Si hablamos del sonido, resulta muy inmersivo escuchar los cánticos, ya que la ambientación urbana y el ruido de las masas contribuyen enormemente a construir la atmósfera futbolística. No estamos ante una banda sonora especialmente memorable, pero sí ante un diseño de sonido muy bien enfocado a transmitir el ambiente de los días de partido.
Conclusión
Copa City es uno de esos juegos que logran encontrar un concepto genial, que se siente único y que no ha sido explotado nunca antes. Lo que podría parecer un caramelo en manos de cualquier estudio acaba siendo un producto complejo, que tira más de fantasía que de realidad. Logra mantener la verosimilitud gracias a todo lo que rodea al mundo del fútbol y permite disfrutar mucho de absolutamente todos los aspectos del juego… hasta que entran en escena los problemas entre menús y la falta de información en los tutoriales para entender realmente el loop de juego.
En definitiva, si consiguen solucionar los problemas de flujo de menús, simplificar un poco la cantidad de movimientos necesarios para realizar una acción sencilla y agilizar algunas tareas, estamos ante una primera entrega de lo que podría llegar a ser una buena franquicia, capaz de aparecer regularmente con la llegada de olimpiadas, mundiales, eurocopas o eventos similares. Quién sabe si en unos años damos con un Papa City donde planificar la llegada del próximo pontífice…
De la mano de Triple Espresso nos llega este peculiar título, que abandona por completo el césped para poner el foco en el responsable urbanístico de acomodar a las aficiones de los dos clubes que van a medirse en el estadio de la ciudad. No controlamos jugadores, no diseñamos tácticas ni negociamos fichajes. Nuestra responsabilidad es mucho más compleja, ya que debemos conseguir que una ciudad entera funcione correctamente cuando miles de aficionados invaden sus calles para disfrutar de un gran evento futbolístico... o liarla parda.
El verdadero partido ocurre fuera del estadio
En Copa City, nuestro rol será el de una especie de agente urbanístico o director de operaciones para los eventos deportivos de la ciudad. Antes de cada partido debemos preparar la ciudad para la llegada masiva de aficionados, coordinar infraestructuras y espacios de fanzones, gestionar servicios de seguridad, alimentación, diversión pura y centros de reclutamiento de voluntarios, planificar rutas de acceso y acomodamiento en hoteles y, en definitiva, garantizar que todo funcione correctamente cuando llegue el día señalado.
Nos encontraremos con dos modos de juego: carrera y evento individual. En el modo carrera comenzaremos con unas misiones de tutorial para entender los conceptos básicos del juego. Si bien es cierto que estas primeras misiones necesitan un rediseño, se limitan a “clica aquí, clica allí y ya estás listo”, pero la realidad es que no llegamos a entender el loop de juego y, cuando nos sueltan en la primera misión real, el fracaso ya ha inundado los foros de Steam. Afortunadamente, la relación con la comunidad es muy cercana y ya se ha publicado un primer parche que soluciona gran parte de estos problemas. Una vez hemos podido continuar la partida, se vuelve una mezcla entre city builder y gestión deportiva.

Cuando la logística se convierte en diversión
La gran sorpresa de Copa City es que, aunque la idea es fabulosa, en la práctica es ficción. No existe un rol así en el mundo y no se realizan eventos de magnitudes gigantescas que involucren a toda una ciudad de esta manera. Sin embargo, consigue hacer entretenidas tareas que normalmente asociaríamos con hojas de cálculo y reuniones interminables.
Una vez iniciado el escenario, disponemos de un tiempo limitado para preparar la ciudad antes de la llegada de los aficionados. Durante ese proceso debemos construir zonas de ocio, habilitar servicios de restauración y reforzar la seguridad. Esto responde a los tres perfiles de aficionado que encontraremos: el aficionado medio, que lo que busca es comida; el aficionado ultra, que requerirá un extra de seguridad; y, por último, las familias, que tan solo buscan diversión.
Copa City tiene muchos recursos que manejar, pero el sistema principal gira alrededor de la denominada “preparación del evento”. Todo lo que hacemos influye directamente en la satisfacción de los asistentes. Una mala planificación puede provocar cuellos de botella, problemas de seguridad o, simplemente, una experiencia deficiente para los seguidores, y esto nos penalizará. Puede que no estemos construyendo ciudades gigantescas al estilo de otros referentes del género, pero sentimos que cada decisión tiene consecuencias inmediatas.

Además de la gestión de los alrededores del estadio, incluyendo la distribución por barrios de las aficiones, tendremos la gestión del campo. Debemos decidir dónde situar en las gradas a los distintos perfiles de aficionado, qué zonas dedicaremos a cada afición y qué servicios tendrán disponibles en esas áreas. Podremos colocar barreras protectoras para los ultras, al típico chico repartiendo perritos o bebidas, así como restaurantes y seguridad por todo el campo.
Una idea brillante que encuentra ciertos límites
Sin embargo, la originalidad no evita algunos problemas. Las bases y sus mecánicas funcionan bien, pero las tareas que realizamos en cada escenario terminan siendo relativamente similares. En cuanto comprendemos cómo optimizar la gestión de aficionados y servicios, parte de la sorpresa inicial desaparece. Otro problema aparece cuando la interfaz juega en contra del jugador. Algunos menús resultan algo engorrosos y la adaptación al mando no acaba de funcionar, penalizando las versiones de consola.
Apartado técnico
A nivel visual, Copa City cumple con lo esperado de un juego de gestión. No busca competir con los grandes referentes técnicos del mercado, ya que su propuesta es más emocional y fresca, pero cumple a la hora de representar ciudades, estadios y grandes concentraciones de aficionados.

Si hablamos del sonido, resulta muy inmersivo escuchar los cánticos, ya que la ambientación urbana y el ruido de las masas contribuyen enormemente a construir la atmósfera futbolística. No estamos ante una banda sonora especialmente memorable, pero sí ante un diseño de sonido muy bien enfocado a transmitir el ambiente de los días de partido.
Conclusión
Copa City es uno de esos juegos que logran encontrar un concepto genial, que se siente único y que no ha sido explotado nunca antes. Lo que podría parecer un caramelo en manos de cualquier estudio acaba siendo un producto complejo, que tira más de fantasía que de realidad. Logra mantener la verosimilitud gracias a todo lo que rodea al mundo del fútbol y permite disfrutar mucho de absolutamente todos los aspectos del juego… hasta que entran en escena los problemas entre menús y la falta de información en los tutoriales para entender realmente el loop de juego.
En definitiva, si consiguen solucionar los problemas de flujo de menús, simplificar un poco la cantidad de movimientos necesarios para realizar una acción sencilla y agilizar algunas tareas, estamos ante una primera entrega de lo que podría llegar a ser una buena franquicia, capaz de aparecer regularmente con la llegada de olimpiadas, mundiales, eurocopas o eventos similares. Quién sabe si en unos años damos con un Papa City donde planificar la llegada del próximo pontífice…

Análisis
Copa City
"El juego de gestión donde el partido empieza mucho antes del pitido inicial."
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Nota Final
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