Un viaje rutinario a la Luna que esconde un gran misterio.
Parece una casualidad que hace unos días hayamos vivido un acontecimiento muy importante en la nueva carrera espacial con la misión Artemis II, cuyo objetivo final es establecer una base lunar, y que justo ahora nos llegue un título de Capcom que precisamente pone el foco en una base lunar superavanzada y en una IA con un plan alternativo.
Hablamos de Pragmata, un título que lleva en nuestro radar desde aquel tráiler de hace más de dos años, donde se nos introducía parcialmente algo, aunque todavía le faltaba mucho por desarrollar. El pasado año por fin pudimos catar algo más de la historia y, desde que lo probamos a puerta cerrada en la Gamescom, sabíamos que Capcom tenía algo grande entre manos y nos quedamos con ganas de más. Llevamos ya unos días disfrutando de este inesperado título y hoy os vamos a hablar de él.
Una historia profunda, de esas que te dejan huella
Nuestra aventura comienza con la llegada de Hugh y su escuadrilla a La Cuna, la base lunar superavanzada con capacidades únicas, como la de imprimir materiales a gran escala con la ayuda de la Fibraluna. De hecho, toda la base está construida gracias a estas megaimpresoras. Pero nada más llegar vemos que nadie nos recibe, ni siquiera IDUS, la IA que controla todo el complejo de robots, por lo que algo sucede. Nada más comenzar ocurre una explosión y todo se tuerce: acabamos tirados en el suelo, y es aquí cuando Diana hace su aparición y nos salva de una muerte segura.
Diana es el motivo por el que el juego se llama Pragmata, ya que a los robots de aspecto humanoide se les llama así en este juego. A partir de este punto se empieza a forjar una relación paternal entre Hugh y Diana, donde ambos tienen que colaborar para poder escapar de la base. Lo que más hemos apreciado de esta historia, y lo que te hace seguir enganchado, es ver cómo, a medida que avanzamos en los sucesos, el juego nos conecta más con Diana, que tiene unas capacidades impresionantes, pero también mucho que aprender. Esa simbiosis entre ambos es el punto fuerte del juego y, en ciertos momentos, te toca la patata.

Una mecánica de combate bastante especial y frenética
Como os decíamos, Hugh no tiene nada que hacer contra IDUS sin Diana, y viceversa. Hugh aporta la velocidad y el uso de armas, pero Diana es esencial para la mecánica principal de este juego: hackear. Todo bicho robotizado del juego necesita ser hackeado para que Hugh pueda hacerle daño. Por tanto, hay que estar esquivando, hackeando y atacando sin parar. Cuando hay un solo enemigo, como en la demo, parece sencillo, pero a medida que avanzamos, los enemigos se multiplican y sus habilidades también, por lo que la cosa se complica mucho más. Saber qué arma usar, qué potenciador de hackeo elegir y ser muy hábil esquivando y ejecutando el hackeo serán claves para no caer muertos. Reconozco que, cuando jugué a la demo, pensé que sería un juego más o menos sencillo, pero es muy desafiante y requiere mucha velocidad.
Las habilidades de Diana están en continua evolución. Para ello tenemos que encontrar los objetos necesarios, que van desde Fibraluna normal o pura hasta componentes de mejora y módulos. Con todo ello, y en el refugio, podremos invertir recursos para mejorar las habilidades de hackeo de Diana, el daño de las armas de Hugh, así como desbloquear nuevas habilidades y objetos. Por tanto, para que el desafío sea afrontable, tenemos que invertir una cantidad considerable de tiempo buscando estos objetos por los sectores, pero no son los únicos.
Coleccionables con mucho peso
Hay una serie de objetos que son importantes para el lore y para Diana. Unos son los informes clasificados, así como los textos perdidos, que nos ayudarán a entender mejor lo que ha pasado en La Cuna. Pero otro de ellos son los LMT. Estos objetos son como planos imprimibles dentro del refugio con juguetes que, una vez encuentras todos, forman la habitación o la escena completa, y esto es algo que Diana te agradecerá mucho. No sé cómo lo consiguen, pero a medida que hablas con Diana vas sintiendo, como jugador, la necesidad imperiosa de conseguirle esos LMT para que disfrute y juegue en momentos de tranquilidad. Ella te lo agradecerá con bonitas palabras y haciéndote regalos, como dibujos de las aventuras. Es una monada.

Además de los LMT, también coleccionaremos monedas Cabin, ya que es un simpático robot que nos desbloqueará objetos muy interesantes si completamos los paneles, y además también tiene coleccionables suyos perdidos. Por si fuera poco, también hay planos de entrenamiento que, si superamos con tres estrellas completando sus retos, nos darán más monedas Cabin, Fibraluna y componentes de mejora.
Un RE Engine que brilla como lo hizo en Requiem
Al igual que hemos visto con la última entrega de Resident Evil, Pragmata tiene un nivel de optimización muy alto incluso en escenarios muy abiertos y repletos de detalles. Es por ello por lo que el juego también sale en Nintendo Switch 2, cuyas capacidades no son muy elevadas, pero el motor RE Engine es capaz de hacerlo funcionar muy decentemente. En el caso de PC, que es donde lo hemos probado, no hemos encontrado problemas de optimización ni bugs graves que rompan el juego. Todo ha ido como la seda, pero eso sí, hemos hecho uso del DLSS en todo momento, lo cual es muy recomendable.
Tenemos que destacar los efectos del pelo de Diana, logradísimos, así como la ambientación de La Cuna, especialmente en el Domo, que es impresionante, o en Times Square. Los enemigos también tienen un diseño muy cuidado, tanto en su forma normal como cuando son hackeados. Nuestro preferido, el Creador, ya lo conoceréis.

Muchas líneas de diálogo interesantes y bien dobladas
Capcom no falla con estas cosas y, cuando quiere contar una historia, se preocupa mucho de cómo lo hace y de su sentido. La historia de Pragmata es muy interesante, completa y clave para la inmersión, por lo que, si este juego nos hubiera llegado sin doblar, habría sido un chasco tremendo, pero afortunadamente viene doblado a nuestro idioma, con una voz correctísima para Hugh y también acertada para Diana. En el caso de Hugh, y después de haberlo escuchado en inglés, la adaptación es perfecta y también transmite emociones en nuestro idioma, al igual que Diana con sus preguntas, sus curiosidades, pero también con sus habilidades. Gran trabajo de doblaje
Pragmata es un as bajo la manga de Capcom
No era un título esperado, pero ha sabido hacerse su hueco entre todos y, tras jugarlo durante muchas horas y completar su historia, veo el motivo. Lo que Hugh y Diana son capaces de aportar traspasa la pantalla, y eso es algo que no sentía desde Death Stranding, y no es decir poco. Su mecánica de juego me ha parecido muy novedosa, divertida, desafiante y fluida, lo cual tampoco es poca cosa, y a su vez me hace ir de acá para allá buscando todo lo necesario para mejorar las capacidades de Diana y Hugh y hacer que esos robots muerdan el polvo.
Vamos por la segunda vuelta al juego y seguro que haré una tercera. ¿Y sabéis por qué? Porque Pragmata engancha, siendo un must de este año y haciendo que ya quiera convertirme en futuro coleccionista de su merchandising.
Hablamos de Pragmata, un título que lleva en nuestro radar desde aquel tráiler de hace más de dos años, donde se nos introducía parcialmente algo, aunque todavía le faltaba mucho por desarrollar. El pasado año por fin pudimos catar algo más de la historia y, desde que lo probamos a puerta cerrada en la Gamescom, sabíamos que Capcom tenía algo grande entre manos y nos quedamos con ganas de más. Llevamos ya unos días disfrutando de este inesperado título y hoy os vamos a hablar de él.
Una historia profunda, de esas que te dejan huella
Nuestra aventura comienza con la llegada de Hugh y su escuadrilla a La Cuna, la base lunar superavanzada con capacidades únicas, como la de imprimir materiales a gran escala con la ayuda de la Fibraluna. De hecho, toda la base está construida gracias a estas megaimpresoras. Pero nada más llegar vemos que nadie nos recibe, ni siquiera IDUS, la IA que controla todo el complejo de robots, por lo que algo sucede. Nada más comenzar ocurre una explosión y todo se tuerce: acabamos tirados en el suelo, y es aquí cuando Diana hace su aparición y nos salva de una muerte segura.
Diana es el motivo por el que el juego se llama Pragmata, ya que a los robots de aspecto humanoide se les llama así en este juego. A partir de este punto se empieza a forjar una relación paternal entre Hugh y Diana, donde ambos tienen que colaborar para poder escapar de la base. Lo que más hemos apreciado de esta historia, y lo que te hace seguir enganchado, es ver cómo, a medida que avanzamos en los sucesos, el juego nos conecta más con Diana, que tiene unas capacidades impresionantes, pero también mucho que aprender. Esa simbiosis entre ambos es el punto fuerte del juego y, en ciertos momentos, te toca la patata.

Una mecánica de combate bastante especial y frenética
Como os decíamos, Hugh no tiene nada que hacer contra IDUS sin Diana, y viceversa. Hugh aporta la velocidad y el uso de armas, pero Diana es esencial para la mecánica principal de este juego: hackear. Todo bicho robotizado del juego necesita ser hackeado para que Hugh pueda hacerle daño. Por tanto, hay que estar esquivando, hackeando y atacando sin parar. Cuando hay un solo enemigo, como en la demo, parece sencillo, pero a medida que avanzamos, los enemigos se multiplican y sus habilidades también, por lo que la cosa se complica mucho más. Saber qué arma usar, qué potenciador de hackeo elegir y ser muy hábil esquivando y ejecutando el hackeo serán claves para no caer muertos. Reconozco que, cuando jugué a la demo, pensé que sería un juego más o menos sencillo, pero es muy desafiante y requiere mucha velocidad.
Las habilidades de Diana están en continua evolución. Para ello tenemos que encontrar los objetos necesarios, que van desde Fibraluna normal o pura hasta componentes de mejora y módulos. Con todo ello, y en el refugio, podremos invertir recursos para mejorar las habilidades de hackeo de Diana, el daño de las armas de Hugh, así como desbloquear nuevas habilidades y objetos. Por tanto, para que el desafío sea afrontable, tenemos que invertir una cantidad considerable de tiempo buscando estos objetos por los sectores, pero no son los únicos.
Coleccionables con mucho peso
Hay una serie de objetos que son importantes para el lore y para Diana. Unos son los informes clasificados, así como los textos perdidos, que nos ayudarán a entender mejor lo que ha pasado en La Cuna. Pero otro de ellos son los LMT. Estos objetos son como planos imprimibles dentro del refugio con juguetes que, una vez encuentras todos, forman la habitación o la escena completa, y esto es algo que Diana te agradecerá mucho. No sé cómo lo consiguen, pero a medida que hablas con Diana vas sintiendo, como jugador, la necesidad imperiosa de conseguirle esos LMT para que disfrute y juegue en momentos de tranquilidad. Ella te lo agradecerá con bonitas palabras y haciéndote regalos, como dibujos de las aventuras. Es una monada.

Además de los LMT, también coleccionaremos monedas Cabin, ya que es un simpático robot que nos desbloqueará objetos muy interesantes si completamos los paneles, y además también tiene coleccionables suyos perdidos. Por si fuera poco, también hay planos de entrenamiento que, si superamos con tres estrellas completando sus retos, nos darán más monedas Cabin, Fibraluna y componentes de mejora.
Un RE Engine que brilla como lo hizo en Requiem
Al igual que hemos visto con la última entrega de Resident Evil, Pragmata tiene un nivel de optimización muy alto incluso en escenarios muy abiertos y repletos de detalles. Es por ello por lo que el juego también sale en Nintendo Switch 2, cuyas capacidades no son muy elevadas, pero el motor RE Engine es capaz de hacerlo funcionar muy decentemente. En el caso de PC, que es donde lo hemos probado, no hemos encontrado problemas de optimización ni bugs graves que rompan el juego. Todo ha ido como la seda, pero eso sí, hemos hecho uso del DLSS en todo momento, lo cual es muy recomendable.
Tenemos que destacar los efectos del pelo de Diana, logradísimos, así como la ambientación de La Cuna, especialmente en el Domo, que es impresionante, o en Times Square. Los enemigos también tienen un diseño muy cuidado, tanto en su forma normal como cuando son hackeados. Nuestro preferido, el Creador, ya lo conoceréis.

Muchas líneas de diálogo interesantes y bien dobladas
Capcom no falla con estas cosas y, cuando quiere contar una historia, se preocupa mucho de cómo lo hace y de su sentido. La historia de Pragmata es muy interesante, completa y clave para la inmersión, por lo que, si este juego nos hubiera llegado sin doblar, habría sido un chasco tremendo, pero afortunadamente viene doblado a nuestro idioma, con una voz correctísima para Hugh y también acertada para Diana. En el caso de Hugh, y después de haberlo escuchado en inglés, la adaptación es perfecta y también transmite emociones en nuestro idioma, al igual que Diana con sus preguntas, sus curiosidades, pero también con sus habilidades. Gran trabajo de doblaje
Pragmata es un as bajo la manga de Capcom
No era un título esperado, pero ha sabido hacerse su hueco entre todos y, tras jugarlo durante muchas horas y completar su historia, veo el motivo. Lo que Hugh y Diana son capaces de aportar traspasa la pantalla, y eso es algo que no sentía desde Death Stranding, y no es decir poco. Su mecánica de juego me ha parecido muy novedosa, divertida, desafiante y fluida, lo cual tampoco es poca cosa, y a su vez me hace ir de acá para allá buscando todo lo necesario para mejorar las capacidades de Diana y Hugh y hacer que esos robots muerdan el polvo.
Vamos por la segunda vuelta al juego y seguro que haré una tercera. ¿Y sabéis por qué? Porque Pragmata engancha, siendo un must de este año y haciendo que ya quiera convertirme en futuro coleccionista de su merchandising.

Análisis
Pragmata
"Un viaje rutinario a la Luna que esconde un gran misterio."
0
Nota Final
Procesando...