Análisis

Pokémon Edición Verde Hoja

Switch, Switch 2
5.1

Publicado el 09-04-2026 a las 17:02

Autor: Juan Ramón "juanramonh" Herrera

Nostalgia a precio de oro y con una ejecución de saldo.

Parece que en Nintendo y The Pokémon Company le han cogido el gusto a eso de vendernos lo mismo una y otra vez, pero esta vez se han pasado de frenada. Llevamos ya semanas con Pokémon Edición Verde Hoja disponible en la eShop y la realidad es un bofetón de los buenos. Lo que nos venden como una forma de revivir el clásico de GBA de 2004 se ha quedado en un movimiento sacacuartos. No es un remake, es una emulación plana que huele a pereza.


La magia de Kanto y el extra de Archi7

La historia es la que todos nos sabemos: encarnas a un joven entrenador de Pueblo Paleta con el objetivo de conquistar las ocho medallas de gimnasio, derrotar al Team Rocket y convertirte en el Campeón de la Liga Pokémon. Es el viaje de siempre, con los 151 originales y ese aroma a clásico que nunca muere.

El gran añadido que justifica esta versión frente a los juegos de 8 bits es Archi7. Se trata de un archipiélago de siete islas que se desbloquea durante la aventura y se expande en el post-game. Este territorio amplía considerablemente el mapa y añade misiones secundarias, cuevas nuevas y la posibilidad de encontrar Pokémon de otras regiones (Johto y Hoenn), haciendo que la aventura no muera tras derrotar al Alto Mando.

Los elegidos: Pokémon exclusivos

Como manda la tradición de la saga, la elección de esta edición Verde Hoja conlleva aceptar una lista de ausencias que solo podrás cubrir mediante el intercambio. Si te decantas por esta versión, tendrás acceso a un plantel de criaturas que brillan por su ausencia en Rojo Fuego, recordándonos que el viejo truco de dividir el juego en dos sigue tan vigente (y molesto) como hace veinte años. Dicho esto, las criaturas que sólo podrás encontrar aquí son: Sandshrew, Sandslash, Vulpix, Ninetales, Bellsprout, Weepinbell, Victreebel, Slowpoke, Slowbro, Staryu, Starmie, Magmar, Pinsir, Marill, Azumarill, Slowking, Misdreavus, Sneasel, Remoraid, Octillery, Mantine, Magby, Azurill y el legendario Deoxys (Forma Defensa).

Jugabilidad, ajustes y el sueño de los Shiny

En lo jugable, el juego es un calco de lo visto hace veinte años, pero con un par de retoques que agradecerán. Seguimos con el sistema de combate por turnos clásico, naturalezas y habilidades, pero olvídate de cualquier mejora de calidad de vida (QoL) moderna. Ni repartir experiencia a todo el equipo desde el inicio, ni acceso a las cajas desde cualquier sitio, ni nada. Es Pokémon en estado puro, para lo bueno y para lo malo.

Se ha corregido por fin ese error tan frustrante de las versiones originales de GBA: ahora, si uno de los perros legendarios (Entei, Raikou o Suicune) usa Rugido al encontrártelo, no desaparecerá para siempre de tu partida. Además, al vencer al Alto Mando, recibiremos automáticamente dos objetos especiales que antes solo se conseguían en eventos presenciales de Nintendo. Estos nos permiten viajar a islas remotas para capturar a Ho-Oh, Lugia y Deoxys. Y ojo, estos legendarios pueden aparecer en su versión variocolor (shiny).

Sin embargo, no todo es alegría. El juego carece por completo de multijugador online. Se conserva la Sala Unión y la conexión local, pero en pleno 2026 duele no poder intercambiar o combatir a distancia con los colegas. Por lo demás, la dificultad te obliga a grindear si no quieres morder el polvo, y la duración es generosa: unas 25-30 horas para la historia y más de 100 si vas a por Archi7, los legendarios y completar la Pokédex.

Políticas rancias de Nintendo

Aquí es donde Nintendo saca su peor cara. Cobrar 19,99 euros por una emulación básica es un insulto, más aún cuando existe un catálogo de Game Boy Advance para los suscriptores de Nintendo Switch Online donde este juego encajaría de perlas. Pero lo peor es que este precio es por idioma: si lo compras en castellano y luego quieres practicar inglés o jugarlo en japonés, te toca volver a pagar otros 20 pavos por cada versión.

Por si fuera poco, la compatibilidad con Pokémon Home es de risa. De lanzamiento no está disponible, y cuando llegue, será de forma unidireccional: podrás mandar tus capturas a la nube para usarlas en otros juegos, pero nunca podrás traer Pokémon de fuera a Verde Hoja. Un sistema rancio que limita muchísimo el meta y el coleccionismo.

Apartado técnico

En lo visual, la desidia es absoluta. El arte de píxel original, pensado para una pantallita de 2,9 pulgadas, luce bonito en Switch 2 pero sufre horrores en una tele de 65 pulgadas. Al ser una emulación estirada y sin opciones de filtrado, aparecen imperfecciones graves: los textos de los menús de equipo se ven borrosos y las letras con sombra (como las de la Poké Tele) son casi ilegibles.

La paleta de colores original de GBA, que era muy saturada para compensar la falta de retroiluminación de la época, se ve ahora extrañamente chillona en pantallas modernas. Además, los fondos de combate son apenas unos "tiles" genéricos que se repiten hasta el infinito, y los efectos de los ataques, como el clásico Rayo o Terremoto, se ven pixelados y pobres al no haber recibido ningún tipo de tratamiento de suavizado o reescalado inteligente. No hay marcos decorativos para las bandas negras ni la opción de poner la pantalla en su tamaño original. Una ejecución técnica muy pobre.

El apartado sonoro es puro chiptune de 32 bits. Aunque no hay remasterización, si tienes un buen equipo de sonido notarás pequeños matices y una mayor limpieza en las melodías respecto al cartucho original. Escuchar temas icónicos como el de la Ruta 1 o el combate contra el Campeón tiene su punto, pero los efectos de sonido de los ataques siguen siendo básicos y estridentes, sin profundidad alguna.

Especial mención para los "gritos" de los Pokémon: siguen siendo esos chillidos digitales de baja fidelidad que suenan especialmente mal en altavoces de alta gama, rompiendo la inmersión por completo. Se ha perdido la oportunidad de usar los gritos actualizados que ya existen en entregas más modernas. Es nostálgico, sí, pero denota falta de esfuerzo.

Conclusión

Al final del día, Pokémon Edición Verde Hoja para la familia Nintendo Switch es un producto que nace de la desidia más absoluta. Nintendo ha tenido la sangre fría de cobrarnos 20 euros por una ROM pelada que debería estar de serie en el catálogo de GBA de Nintendo Switch Online. Es un movimiento rastrero que se vuelve insultante cuando ves que te obligan a volver a pasar por caja si quieres jugarlo en otro idioma. Solo los fans más acérrimos que quieran cazar legendarios shiny con los objetos de evento o los que necesiten su ración de Archi7 encontrarán consuelo aquí. Para el resto, es una emulación descuidada, rácana en opciones y que demuestra que a Game Freak y Nintendo les basta con agitar la bandera de la nostalgia para que soltemos la cartera. Un port vago que no está a la altura de la leyenda.

Pokémon Edición Verde Hoja
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Pokémon Edición Verde Hoja

"Nostalgia a precio de oro y con una ejecución de saldo."

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