Después de esto, hablar de su música repetitiva, los horribles efectos sonoros (con unos picos de volumen realmente irritantes) o de cómo se pueden ver en los fondos las distintas líneas que unen las piezas que los forman no tiene sentido. Como tampoco lo tiene el explicar el continuo homenaje (resulta complicado descifrar la fina línea que hay en este juego entre el homenaje y el plagio) a la figura de Miyazaki y sus obras, secuestro incluido convirtiéndolo en el villano del juego.

Conclusiones
Maria The Witch es un claro
ejemplo de lo que no hay que hacer cuando se portea un juego de móvil al
mundo de las consolas. Se trata de un copia y pega que ni siquiera se
ha molestado en ocultar los iconos que ya no tienen sentido en consolas
con otro tipo de controles. Algo hecho rápido, directo y sin ningún tipo
de mimo. El juego en sí, una fábrica de frustraciones.
Maria The Witch
"Maléfica."