Stranger Than Heaven comienza a desvelar el pasado de Makoto Daito
El tráiler presenta algunos de los encuentros que marcarán el destino de su protagonista.
Lo que hace unos días era un rumor ya es oficial. Liquid Swords, el estudio sueco responsable de Samson: A Tyndalston Story, cierra sus puertas. Lo ha anunciado su fundador y consejero delegado, Christofer Sundberg, poco más de seis meses después del lanzamiento del juego en PC. «Liquid Swords va a cerrar. He hecho todo lo posible para que esto saliera bien, y estoy muy orgulloso de lo que hemos conseguido juntos», ha escrito en LinkedIn. Sundberg culpa a «las condiciones del mercado y algunas malas decisiones empresariales».
Sundberg es un nombre conocido en la industria. Cofundó Avalanche Studios y fue director creativo de Just Cause, y en 2020 fundó Liquid Swords con la idea de hacer un juego de acción de mundo abierto más sobrio. El resultado, Samson, salió en Steam y en la Epic Games Store en abril, y la acogida fue mala: se quedó en un 51 de media en Metacritic, las críticas se centraron en los fallos técnicos y en lo repetitivo de su estructura, y en Steam nunca pasó de 2.722 jugadores a la vez. El estudio ya había despedido a parte de la plantilla en febrero de 2025.
La apuesta para remontar fueron las consolas. Tras varias actualizaciones, Samson llegó a PS5 el 21 de septiembre y a Xbox Series poco después, y ahí le fue bastante mejor. «Las versiones de consola tuvieron mucho más éxito que la de PC. Las sacamos, pero ese éxito no bastó para que la empresa llegara a la meta», reconoce Sundberg. El 18 de octubre, el medio sueco Breakit ya había adelantado que el estudio estaba en quiebra después de meses sin pagar los sueldos, y que el Estado tendría que compensar a sus alrededor de 30 empleados mientras se buscaba un comprador.
Queda una pequeña esperanza para quienes estén jugando. Sundberg asegura que está hablando con todas las partes implicadas para seguir dando a Samson «el apoyo que se merece», aunque todo indica que la plantilla se queda sin trabajo. «Cometemos errores, aprendemos, caemos, nos levantamos y seguimos adelante. A veces es un proceso doloroso, sobre todo cuando afecta a gente que te importa, pero me niego a rendirme», concluye.