Retro Parla 2026 vuelve este fin de semana
Dos días de exposiciones, charlas, recreativas y “alimentos por juegos”.
Todo apunta a que Sony está cerrando su capítulo en la realidad virtual. Según ha descubierto el medio surcoreano ZDNet Korea, y ha recogido Road to VR, la compañía ha firmado un acuerdo para transferir a Meta, su gran rival en este mercado, un total de 419 patentes registradas en distintos países. De ellas, 43 estadounidenses ya han cambiado de manos entre junio y septiembre: son patentes presentadas entre 2010 y 2022 sobre visores, aplicaciones de realidad mixta y gafas.
Sony no ha confirmado que haya dejado de fabricar PS VR2, pero las señales se acumulan. El visor lleva meses con problemas de stock, hasta el punto de que hoy es difícil encontrarlo nuevo y lo que se encuentra suele ser reacondicionado o más caro. Además, desde su estreno en 2023 apenas ha recibido juegos propios, y su único pack fue el de lanzamiento, con Horizon Call of the Mountain. El adaptador para PC le dio una segunda vida durante un tiempo, pero sus mejores bazas, como la vibración en la cinta o el renderizado foveado, solo funcionaban en PS5, y conectarlo al ordenador nunca fue sencillo.
Es un final amargo para una compañía pionera en el sector. Sony ya vendía visores como el HMZ-T1 antes de que la VR se pusiera de moda, y fue precisamente ese aparato, combinado con los mandos PS Move, la base del proyecto que acabaría siendo el primer PlayStation VR, un éxito respetable en PS4. Su sucesor, técnicamente superior y muy bien valorado por la crítica, nunca llegó a despegar. La venta encaja además con el giro de una Sony que se aleja de la electrónica de consumo para centrarse en el entretenimiento, y que ya ha anunciado que no estará en el CES de Las Vegas del año que viene.
Lo curioso es el comprador. A Meta tampoco le va bien en la VR para jugar: este año ha cerrado estudios, ha recortado plantilla en Reality Labs y ha apostado por unas gafas de realidad virtual para 2027 que dejan atrás los visores voluminosos, pero con mucho menos atractivo para el jugador. Mientras, Valve acaba de lanzar su Steam Frame, en la línea de los visores autónomos que se han impuesto en el mercado y que PS VR2, siempre conectado a una consola, nunca quiso ser.
Nada de esto cierra del todo la puerta, pero hace muy difícil imaginar un PS VR3 junto a la próxima PlayStation.