La Amazona prepara su regreso a Diablo IV completamente renovada
Blizzard recupera una de las clases más queridas de la saga, pero no volverá exactamente como la recordábamos.
Blizzard quiere celebrar los 30 años de Diablo mirando directamente a su pasado. Durante la ceremonia de apertura de la BlizzCon 2026, la compañía ha presentado Season of Hell’s Legacy, la nueva temporada de Diablo IV y todo un homenaje jugable a algunas de las historias, enemigos, lugares y objetos que han marcado estas tres décadas de lucha contra los Infiernos Abrasadores.
Y no tendremos que esperar demasiado para comenzar. Season of Hell’s Legacy llegará a Diablo IV el próximo 15 de septiembre, comenzando su despliegue a las 9:30 PT, es decir, a las 18:30 hora peninsular española. La temporada llega después de que más de 130 millones de jugadores hayan pasado por Santuario a lo largo de toda la franquicia Diablo.
El regreso más importante será el de Deckard Cain. Su alma perdida volverá para guiarnos a través de una nueva historia en la que tendremos que enfrentarnos a tres caminantes oscuros atormentados por los grandes males. Nuestro objetivo será liberar sus almas derrotando a Diablo, Baal y Mephisto, tres nombres que cualquier veterano de la franquicia reconocerá inmediatamente.
Estos enfrentamientos recuperarán además algunos de los lugares más reconocibles de la historia de Diablo. Nos encontraremos con un eco de Diablo bajo la Catedral de Tristram, combatiremos contra Baal en la Cima de Arreat y tendremos que enfrentarnos a Mephisto en la Prisión del Odio. Al derrotarlos conseguiremos fragmentos de sus almas que podremos utilizar para adquirir parte de su poder, aunque también nos harán más vulnerables frente al gran mal al que pertenecen.
Otra de las grandes novedades serán las Waking Nightmares, encuentros que recrearán momentos históricos de anteriores entregas utilizando los gráficos y sistemas actuales de Diablo IV. Algunas funcionarán como grandes mazmorras de varios niveles similares a las Capstone, mientras que otras recuperarán localizaciones como la Guarida del Mal de Diablo II o aparecerán directamente por el mundo abierto con enemigos y jefes reconocibles.
También podremos equiparnos con los nuevos Soul Splinters, gemas especiales relacionadas con demonios y artefactos clásicos de la franquicia. Habrá fragmentos vinculados a personajes como Andariel, Azmodan, Belial, Duriel, Lilith o Skarn, cada uno ofreciendo importantes ventajas a cambio de algún tipo de penalización. Será posible equipar hasta tres simultáneamente en las ranuras de joyería.
El homenaje continúa incluso en el equipamiento. La temporada recuperará nueve objetos únicos clásicos, incluyendo nombres tan reconocibles como Stone of Jordan, Leoric’s Crown, In-Geom, The Furnace o Messerschmidt’s Reaver. Estos objetos no desaparecerán al terminar la temporada, ya que Blizzard confirma que pasarán a formar parte permanente tanto del reino de temporada como del reino eterno.
Season of Hell’s Legacy también introducirá diferentes mejoras para el final del juego y la calidad de vida. Entre ellas encontramos la posibilidad de compartir el progreso de War Plans entre personajes compatibles, nuevas recetas para el Cubo Horádrico, cambios importantes en la creación de objetos únicos míticos y el regreso del sistema Rebirth, que permitirá convertir un personaje del reino eterno en uno de temporada manteniendo su identidad y reiniciándolo desde nivel 1.
En cuanto a las plataformas, Diablo IV está disponible actualmente en PC mediante Battle.net y Steam, PlayStation 4, PlayStation 5, XBOX One y XBOX Series X|S. Además, el mismo 15 de septiembre se producirá su estreno en Nintendo Switch 2 mediante Diablo IV: Age of Hatred Collection, por lo que la llegada de esta nueva temporada coincidirá con la expansión del juego a la consola de Nintendo.
Blizzard está utilizando así el aniversario para hacer algo más que entregar recompensas conmemorativas. Season of Hell’s Legacy quiere convertir los 30 años de Diablo en contenido jugable, recuperando enemigos, personajes, escenarios y objetos de diferentes etapas de la saga y reinterpretándolos dentro de Diablo IV.