Un juego AAA de John Wick
El anuncio confirma colaboración con las figuras clave de la saga y promete “gun-fu”, conducción y un tono neo-noir muy reconocible.
Este juego vende una idea muy clara: el sigilo no es “ir despacio”, es ir con tensión. Se plantea como infiltración cooperativa para hasta cuatro jugadores (aunque también permite jugar solo), con misiones que exigen coordinación real: rutas, tiempos, distracciones y ese momento en el que todo se tuerce y toca improvisar.
El elemento diferencial tiene nombre propio: el Pursuer, una presencia que te persigue y que no puedes derrotar. Si aparece, el objetivo pasa de “hacerlo perfecto” a “salir vivo”. Es un cambio grande porque convierte el fallo en algo más dramático: no es solo que te descubran, es que se activa una amenaza que te obliga a moverte ya.
Para sostener el cooperativo, cada shinobi aporta ninjutsus distintos: gancho para altura, humo para cubrir avance, explosivos pequeños para desviar miradas, capacidad de abrir rutas rompiendo estructuras… y varias acciones de apoyo que obligan a pensar como equipo: rescatar, cargar a un aliado, sincronizar dispositivos o cubrir a alguien que va por delante.
Otro detalle curioso es cómo trata las consecuencias: si caes dentro del territorio enemigo, dejar el cuerpo atrás no es “da igual, respawneas”. Lo consideran deshonra y reduce recompensas, así que el grupo tiene un incentivo muy claro: volver por ti o, al menos, no cometer errores que hagan imposible la salida.
Está previsto para 2027 en PS5 y PC, y por lo mostrado quiere ser de esos juegos donde el silencio pesa… hasta que deja de pesar y todo corre.