Bitmo Lab y Delta ofrecen una carcasa que convierte el iPhone en una consola portátil retro.
Durante los últimos años, el ecosistema iOS de Apple se ha vuelto una plataforma importante para la emulación. Con la llegada de tiendas alternativas a la App Store, emuladores como Delta permiten que podamos jugar a muchos clásicos en nuestros teléfonos. Sin embargo, el problema es claro. Todo emulador muestra botones virtuales táctiles en pantalla, y eso nunca igualará la experiencia de un mando físico. Bitmo Lab lanza al mercado una solución interesante con la Gamebaby, una funda para iPhone que tiene controles físicos y promete convertir tu dispositivo en una pequeña consola portátil.
Una carcasa de quita y pon
La Gamebaby tiene dos piezas, una arriba y otra abajo. Al usarla, puede parecer una funda normal para el iPhone. Sin embargo, puedes quitar la parte de abajo, girarla y volver a ponerla para tener controles que recuerdan a una Game Boy. Con esta idea simple, la compañía quiere que no tengamos que llevar un accesorio en la mochila. Tampoco tenemos que preocuparnos por si tiene batería suficiente. Gamebaby no necesita Bluetooth, Wi-Fi ni ningún cable.
La carcasa funciona porque tiene unos botones con gomas conductivas que simulan el contacto de nuestros dedos sobre la pantalla del dispositivo. Con un acabado ligero, lo suficientemente delgado y una textura que proporciona un buen agarre, encontramos unos botones metálicos laterales que le dan un aspecto prémium. Pero no todo es celebrable, ya que no estamos ante una carcasa especialmente resistente.
Girar, pulsar y jugar
Bitmo Lab ha logrado que la sensación de girar la carcasa y ponerte a jugar resulte sorprendentemente sencilla, de forma que pronto estés jugando como si tuvieras una portátil clásica. El D-pad tiene una respuesta física mucho más satisfactoria que el control táctil con el dedo en pantalla, y los botones principales responden muy bien y con buena precisión. Es cierto que en ocasiones puede resultar engorroso el anclaje y desanclaje de la carcasa para poder navegar por algunos menús antes de volver a colocarla para jugar, pero es el precio que hay que pagar a cambio de las ventajas que ofrece Gamebaby.

Delta es la otra mitad de la ecuación
Gamebaby tiene un pequeño inconveniente, y es que no es un mando universal. Su correcto funcionamiento queda ligado casi en exclusiva al emulador Delta, uno de los mejores disponibles para iPhone. Su instalación tampoco resulta complicada, ya que Bitmo Lab proporciona mediante un código QR en las instrucciones el skin necesario para que los controles virtuales de Delta coincidan exactamente con la posición de los botones físicos. Una vez instalado, podremos girar la carcasa sobre la pantalla para que cada botón quede situado sobre su correspondiente control virtual.
Un plus interesante es que, si tienes activadas las respuestas hápticas del iPhone, Delta nos dará una pequeña vibración al registrar las pulsaciones. Obviamente, no estamos ante los botones de una Game Boy original, pero esta carcasa tampoco busca reproducir el hardware que vas a emular, sino facilitar el acceso a estos juegos a través del móvil. En concreto, Gamebaby soporta juegos de Game Boy, Game Boy Color, Game Boy Advance y NES. Fuera de estos sistemas, su distribución física limita su uso con otras consolas que requieran más botones, una pequeña limitación que convierte a Gamebaby en un accesorio esencial para los Nintendo Lovers.
Buena idea con dispar ejecución
Si bien es cierto que es un gran invento, no todo son alabanzas. Esta Gamebaby no es compatible con MagSafe, ya que la zona donde deberían situarse los imanes está ocupada por los controles. Además, conviene tratar con cierto cuidado el sistema de anclaje entre las dos piezas, ya que los pequeños enganches de plástico me generan dudas sobre la durabilidad a largo plazo. En la unidad que hemos recibido, ambas partes no acaban de encajar perfectamente y sobresalen de manera extraña.

Conclusión
Gamebaby llega con una propuesta muy concreta, quizás demasiado, ya que busca convertir el iPhone en una portátil retro con controles físicos capaz de emular unas pocas consolas de Nintendo que nos darán muchas horas de diversión. El punto fuerte es que lo hace sin batería, Bluetooth, Wi-Fi ni cables de por medio. Monta unos botones precisos y agradables al tacto, que funcionan genial con el emulador Delta tras la descarga de su skin personalizado, pero intentamos configurar otros emuladores situando los controles en pantalla y, créeme, esto puede ser un verdadero infierno.
Pero cualquier tipo de mando convencional implica recordar dónde lo hemos guardado, cargarlo y emparejarlo. Aquí, Bitmo Lab simplifica la fórmula integrando el mando en la carcasa del teléfono. Como concepto, es difícil no reconocerle el mérito, ya que Gamebaby convierte algo que usamos a diario en una pequeña máquina retro y elimina de la ecuación la carga de tener que llevar un mando, a un precio recomendado de 39,99 dólares. A veces, una buena idea no necesita mucho más.
Una carcasa de quita y pon
La Gamebaby tiene dos piezas, una arriba y otra abajo. Al usarla, puede parecer una funda normal para el iPhone. Sin embargo, puedes quitar la parte de abajo, girarla y volver a ponerla para tener controles que recuerdan a una Game Boy. Con esta idea simple, la compañía quiere que no tengamos que llevar un accesorio en la mochila. Tampoco tenemos que preocuparnos por si tiene batería suficiente. Gamebaby no necesita Bluetooth, Wi-Fi ni ningún cable.
La carcasa funciona porque tiene unos botones con gomas conductivas que simulan el contacto de nuestros dedos sobre la pantalla del dispositivo. Con un acabado ligero, lo suficientemente delgado y una textura que proporciona un buen agarre, encontramos unos botones metálicos laterales que le dan un aspecto prémium. Pero no todo es celebrable, ya que no estamos ante una carcasa especialmente resistente.
Girar, pulsar y jugar
Bitmo Lab ha logrado que la sensación de girar la carcasa y ponerte a jugar resulte sorprendentemente sencilla, de forma que pronto estés jugando como si tuvieras una portátil clásica. El D-pad tiene una respuesta física mucho más satisfactoria que el control táctil con el dedo en pantalla, y los botones principales responden muy bien y con buena precisión. Es cierto que en ocasiones puede resultar engorroso el anclaje y desanclaje de la carcasa para poder navegar por algunos menús antes de volver a colocarla para jugar, pero es el precio que hay que pagar a cambio de las ventajas que ofrece Gamebaby.

Delta es la otra mitad de la ecuación
Gamebaby tiene un pequeño inconveniente, y es que no es un mando universal. Su correcto funcionamiento queda ligado casi en exclusiva al emulador Delta, uno de los mejores disponibles para iPhone. Su instalación tampoco resulta complicada, ya que Bitmo Lab proporciona mediante un código QR en las instrucciones el skin necesario para que los controles virtuales de Delta coincidan exactamente con la posición de los botones físicos. Una vez instalado, podremos girar la carcasa sobre la pantalla para que cada botón quede situado sobre su correspondiente control virtual.
Un plus interesante es que, si tienes activadas las respuestas hápticas del iPhone, Delta nos dará una pequeña vibración al registrar las pulsaciones. Obviamente, no estamos ante los botones de una Game Boy original, pero esta carcasa tampoco busca reproducir el hardware que vas a emular, sino facilitar el acceso a estos juegos a través del móvil. En concreto, Gamebaby soporta juegos de Game Boy, Game Boy Color, Game Boy Advance y NES. Fuera de estos sistemas, su distribución física limita su uso con otras consolas que requieran más botones, una pequeña limitación que convierte a Gamebaby en un accesorio esencial para los Nintendo Lovers.
Buena idea con dispar ejecución
Si bien es cierto que es un gran invento, no todo son alabanzas. Esta Gamebaby no es compatible con MagSafe, ya que la zona donde deberían situarse los imanes está ocupada por los controles. Además, conviene tratar con cierto cuidado el sistema de anclaje entre las dos piezas, ya que los pequeños enganches de plástico me generan dudas sobre la durabilidad a largo plazo. En la unidad que hemos recibido, ambas partes no acaban de encajar perfectamente y sobresalen de manera extraña.

Conclusión
Gamebaby llega con una propuesta muy concreta, quizás demasiado, ya que busca convertir el iPhone en una portátil retro con controles físicos capaz de emular unas pocas consolas de Nintendo que nos darán muchas horas de diversión. El punto fuerte es que lo hace sin batería, Bluetooth, Wi-Fi ni cables de por medio. Monta unos botones precisos y agradables al tacto, que funcionan genial con el emulador Delta tras la descarga de su skin personalizado, pero intentamos configurar otros emuladores situando los controles en pantalla y, créeme, esto puede ser un verdadero infierno.
Pero cualquier tipo de mando convencional implica recordar dónde lo hemos guardado, cargarlo y emparejarlo. Aquí, Bitmo Lab simplifica la fórmula integrando el mando en la carcasa del teléfono. Como concepto, es difícil no reconocerle el mérito, ya que Gamebaby convierte algo que usamos a diario en una pequeña máquina retro y elimina de la ecuación la carga de tener que llevar un mando, a un precio recomendado de 39,99 dólares. A veces, una buena idea no necesita mucho más.
Lo Bueno
- Solución práctica para gamers
- Materiales de buena calidad
- Sin batería, cables ni emparejamientos raros
- Buen precio
Lo Malo
- Limitado a Delta como emulador
- Disposición de botones adecuada a pocos sistemas
- Poca protección como carcasa
4/8 Núcleos TJ
·
Sólido+
7,0
/ 10
Ficha del Taller
Ergonomía y Agarre
Correcto
Botones y D-Pad
A mejorar
Gatillos y Joysticks
Correcto
Software y Extras
A mejorar
Batería y Conectividad
Excelente
"Puede que no sea la mejor forma de jugar, pero sirve perfectamente para quitarse el mono con alguna partida tonta"