El misticismo de la zorra legendaria plasmado en un mando con cable que brilla con luz propia.
En un mercado saturado de mandos genéricos de bajo coste y de opciones de gama profesional con precios prohibitivos, Turtle Beach ha querido buscar el equilibrio con su gama Rematch Advanced. Licenciado oficialmente para Xbox y compatible con PC, este mando con cable no solo busca ser una herramienta de precisión para tus partidas, sino también una pieza de diseño que rompa con la monotonía estética. El modelo que hoy analizamos, la edición 'Blue Kitsune', no es un dispositivo nuevo como tal, sino que se une a la familia de diseños ya existente de la marca, inspirándose en el folclore japonés para intentar coronarse como una de las opciones estéticas más atractivas de la gama. ¿Merece la pena renunciar a la libertad inalámbrica por sus especificaciones? Vamos a verlo al detalle.
Pero antes de desgranar sus características técnicas, vamos a ver qué es lo que nos encontramos al abrir la caja:
Al abrirla, nos encontramos con una presentación sencilla y muy directa que prescinde de florituras innecesarias para ajustar el coste. Dentro nos espera el propio mando Rematch Advanced (Blue Kitsune Edition) perfectamente encajado, acompañado de un cable desmontable de USB-C a USB-A con una longitud de 2,5 metros y la correspondiente guía de inicio rápido. Teniendo en cuenta que se sitúa en la gama de los 40 euros, el contenido de la caja va directo al grano con lo indispensable para jugar de inmediato.
El misticismo del zorro de nueve colas que brilla en la oscuridad
Estéticamente, el mando es una auténtica pasada visual que huye de los colores planos tradicionales. La carcasa superior está decorada con una hermosa y detallada ilustración de un Kitsune (el zorro mitológico de la sabiduría en el folclore japonés) en tonos azules y blancos. Pero el verdadero gancho de su diseño es su doble sistema de iluminación: por un lado, en cuanto conectas el cable a tu consola o PC, una intensa luz azul brilla a través de las líneas de la carcasa, dando vida al dibujo; por otro, la pintura de la ilustración es reactiva a la luz ultravioleta (UV), por lo que si juegas a oscuras tras haberlo expuesto un rato a la luz, el zorro brillará en la oscuridad de forma fantástica.

En las manos, el Rematch Advanced se siente extremadamente ligero. Al ser un mando con cable, carece de baterías o pilas en su interior, lo que reduce drásticamente el peso y evita la fatiga en las muñecas durante sesiones maratónicas de juego. La ergonomía muy fiel la forma del mando oficial de Xbox Series X|S, lo que garantiza un agarre natural. Aun así, hay que poner una queja sobre la mesa: es un mando con cable, y por muy largo que sea (los 2,5 metros dan margen de sobra) y por mucho que nos ahorremos el engorro de comprar pilas o estar cargando baterías, a día de hoy tener una correa física sigue siendo una limitación molesta, especialmente si juegas en el salón alejado de la pantalla. Eso sí, los materiales son de plástico liso y, aunque se adapta bastante bien al contorno de las manos, se echa en falta algo de rugosidad en la superficie, especialmente en la parte trasera. Al carecer de una textura más rugosa o de goma, el tacto general se siente demasiado suave y tiende a resbalarse con facilidad en cuanto te empiezan a sudar un poco las manos, un detalle mejorable a pesar de su bajo coste.
Gatillos de efecto Hall y botones traseros configurables
En lo estrictamente jugable, el gran reclamo del mando reside en sus gatillos. Turtle Beach ha implementado gatillos de efecto Hall progresivos con un recorrido regulable de dos posiciones (2-stop hair triggers). Mediante dos pestañas deslizantes en la parte posterior, puedes bloquear el recorrido del gatillo a más de la mitad para tener una respuesta de disparo ultrasónica, algo que en shooters en primera persona te dará una ventaja de milésimas de segundo crucial. Al ser de efecto Hall, el recorrido es magnético, suave y carece de rozamiento físico, lo que garantiza que nunca sufrirán de desgaste ni imprecisiones a largo plazo.

En la parte trasera también encontramos dos botones de acción rápida totalmente mapeables. Están situados en una posición excelente, justo donde descansan de forma natural los dedos medios, y ofrecen un clic metálico bastante sonoro y satisfactorio al pulsarse. La cruceta de cuatro direcciones es funcional, aunque se siente un tanto rígida y dura al tacto, por lo que no es la más recomendable si eres un apasionado de los juegos de lucha. Los joysticks analógicos, por su parte, son de potenciómetro tradicionales (no de efecto Hall), pero se sienten tensos, con un retorno al centro rápido y preciso, ideales para apuntar con soltura. Los motores de vibración internos y los gatillos por impulsos ofrecen un feedback dinámico que responde de maravilla a los derrapes o disparos en pantalla.
Controles de audio y software
Uno de los detalles patentados más cómodos de Turtle Beach es su sistema de control de audio integrado directamente en el mando. Si conectas unos auriculares de cable al puerto jack de 3,5 mm del mando, puedes ajustar el volumen general, la mezcla entre el audio del juego y el chat de voz, e incluso silenciar tu micrófono de forma instantánea manteniendo pulsado el botón de función y usando la cruceta de dirección. Es una gozada total que te evita tener que pausar la partida para navegar por los menús de configuración de la consola.

Para personalizar el comportamiento del mando, contamos con la aplicación gratuita Turtle Beach Control Hub, disponible tanto en Xbox como en PC. Esta aplicación es de lo más sencilla e intuitiva de utilizar, facilitando las cosas desde el primer minuto. Desde ella, el abanico de posibilidades es enorme, permitiéndote mapear el mando al completo (no solo los botones traseros, sino reasignar cualquier botón a tu gusto), calibrar la zona muerta de los joysticks, ajustar la sensibilidad de respuesta de los gatillos de efecto Hall y crear diferentes perfiles de usuario según el género del juego al que vayas a enfrentarte, guardándose los cambios directamente en la memoria del mando de forma transparente.
Conclusión
El Turtle Beach Rematch Advanced en su edición Blue Kitsune es uno de los mejores mandos con cable que puedes encontrar en el mercado económico actual. Por un precio de 39,99 euros, te llevas a casa un periférico con licencia oficial que ofrece características muy dignas de mencionar, como sus gatillos de efecto Hall regulables, dos botones traseros configurables y controles de audio dedicados en la propia cruceta. Es cierto que el cable puede ser un engorro para algunos, que los joysticks no son de efecto Hall y que el tacto del plástico liso de la carcasa trasera resbala con facilidad. Sin embargo, su llamativo diseño japonés luminoso y su excelente respuesta en juego lo convierten en una de las compras más inteligentes del año si buscas un mando secundario fiable o una alternativa competitiva económica para tu setup.
Pero antes de desgranar sus características técnicas, vamos a ver qué es lo que nos encontramos al abrir la caja:
Al abrirla, nos encontramos con una presentación sencilla y muy directa que prescinde de florituras innecesarias para ajustar el coste. Dentro nos espera el propio mando Rematch Advanced (Blue Kitsune Edition) perfectamente encajado, acompañado de un cable desmontable de USB-C a USB-A con una longitud de 2,5 metros y la correspondiente guía de inicio rápido. Teniendo en cuenta que se sitúa en la gama de los 40 euros, el contenido de la caja va directo al grano con lo indispensable para jugar de inmediato.
El misticismo del zorro de nueve colas que brilla en la oscuridad
Estéticamente, el mando es una auténtica pasada visual que huye de los colores planos tradicionales. La carcasa superior está decorada con una hermosa y detallada ilustración de un Kitsune (el zorro mitológico de la sabiduría en el folclore japonés) en tonos azules y blancos. Pero el verdadero gancho de su diseño es su doble sistema de iluminación: por un lado, en cuanto conectas el cable a tu consola o PC, una intensa luz azul brilla a través de las líneas de la carcasa, dando vida al dibujo; por otro, la pintura de la ilustración es reactiva a la luz ultravioleta (UV), por lo que si juegas a oscuras tras haberlo expuesto un rato a la luz, el zorro brillará en la oscuridad de forma fantástica.

En las manos, el Rematch Advanced se siente extremadamente ligero. Al ser un mando con cable, carece de baterías o pilas en su interior, lo que reduce drásticamente el peso y evita la fatiga en las muñecas durante sesiones maratónicas de juego. La ergonomía muy fiel la forma del mando oficial de Xbox Series X|S, lo que garantiza un agarre natural. Aun así, hay que poner una queja sobre la mesa: es un mando con cable, y por muy largo que sea (los 2,5 metros dan margen de sobra) y por mucho que nos ahorremos el engorro de comprar pilas o estar cargando baterías, a día de hoy tener una correa física sigue siendo una limitación molesta, especialmente si juegas en el salón alejado de la pantalla. Eso sí, los materiales son de plástico liso y, aunque se adapta bastante bien al contorno de las manos, se echa en falta algo de rugosidad en la superficie, especialmente en la parte trasera. Al carecer de una textura más rugosa o de goma, el tacto general se siente demasiado suave y tiende a resbalarse con facilidad en cuanto te empiezan a sudar un poco las manos, un detalle mejorable a pesar de su bajo coste.
Gatillos de efecto Hall y botones traseros configurables
En lo estrictamente jugable, el gran reclamo del mando reside en sus gatillos. Turtle Beach ha implementado gatillos de efecto Hall progresivos con un recorrido regulable de dos posiciones (2-stop hair triggers). Mediante dos pestañas deslizantes en la parte posterior, puedes bloquear el recorrido del gatillo a más de la mitad para tener una respuesta de disparo ultrasónica, algo que en shooters en primera persona te dará una ventaja de milésimas de segundo crucial. Al ser de efecto Hall, el recorrido es magnético, suave y carece de rozamiento físico, lo que garantiza que nunca sufrirán de desgaste ni imprecisiones a largo plazo.

En la parte trasera también encontramos dos botones de acción rápida totalmente mapeables. Están situados en una posición excelente, justo donde descansan de forma natural los dedos medios, y ofrecen un clic metálico bastante sonoro y satisfactorio al pulsarse. La cruceta de cuatro direcciones es funcional, aunque se siente un tanto rígida y dura al tacto, por lo que no es la más recomendable si eres un apasionado de los juegos de lucha. Los joysticks analógicos, por su parte, son de potenciómetro tradicionales (no de efecto Hall), pero se sienten tensos, con un retorno al centro rápido y preciso, ideales para apuntar con soltura. Los motores de vibración internos y los gatillos por impulsos ofrecen un feedback dinámico que responde de maravilla a los derrapes o disparos en pantalla.
Controles de audio y software
Uno de los detalles patentados más cómodos de Turtle Beach es su sistema de control de audio integrado directamente en el mando. Si conectas unos auriculares de cable al puerto jack de 3,5 mm del mando, puedes ajustar el volumen general, la mezcla entre el audio del juego y el chat de voz, e incluso silenciar tu micrófono de forma instantánea manteniendo pulsado el botón de función y usando la cruceta de dirección. Es una gozada total que te evita tener que pausar la partida para navegar por los menús de configuración de la consola.

Para personalizar el comportamiento del mando, contamos con la aplicación gratuita Turtle Beach Control Hub, disponible tanto en Xbox como en PC. Esta aplicación es de lo más sencilla e intuitiva de utilizar, facilitando las cosas desde el primer minuto. Desde ella, el abanico de posibilidades es enorme, permitiéndote mapear el mando al completo (no solo los botones traseros, sino reasignar cualquier botón a tu gusto), calibrar la zona muerta de los joysticks, ajustar la sensibilidad de respuesta de los gatillos de efecto Hall y crear diferentes perfiles de usuario según el género del juego al que vayas a enfrentarte, guardándose los cambios directamente en la memoria del mando de forma transparente.
Conclusión
El Turtle Beach Rematch Advanced en su edición Blue Kitsune es uno de los mejores mandos con cable que puedes encontrar en el mercado económico actual. Por un precio de 39,99 euros, te llevas a casa un periférico con licencia oficial que ofrece características muy dignas de mencionar, como sus gatillos de efecto Hall regulables, dos botones traseros configurables y controles de audio dedicados en la propia cruceta. Es cierto que el cable puede ser un engorro para algunos, que los joysticks no son de efecto Hall y que el tacto del plástico liso de la carcasa trasera resbala con facilidad. Sin embargo, su llamativo diseño japonés luminoso y su excelente respuesta en juego lo convierten en una de las compras más inteligentes del año si buscas un mando secundario fiable o una alternativa competitiva económica para tu setup.

Lo Bueno
- Diseño Blue Kitsune muy atractivo.
- Gatillos Hall Effect con dos niveles.
- Botones configurables.
- Controles de audio integrados.
Lo Malo
- Solo funciona con cable.
- No tiene sticks Hall Effect.
- Falta algo más de rugosidad para mejorar el agarre.
4/8 Núcleos TJ
·
Sólido+
7,0
/ 10
Ficha del Taller
Ergonomía y Agarre
A mejorar
Botones y D-Pad
Correcto
Gatillos y Joysticks
Correcto
Software y Extras
Correcto
Batería y Conectividad
A mejorar
"Un mando con cable que entra por los ojos y cumple en las manos"