Un auténtico monstruo del sonido gaming que se postula como el Santo Grial de tu setup.
Vamos a comenzar este artículo hablando claro, gastarse unos 350 euros en unos auriculares para jugar es una salvajada que la inmensa mayoría de los mortales ni se plantea. Sin embargo, Logitech G ha querido dar un puñetazo sobre la mesa con los Astro A50 X, un producto que no solo busca sonar de escándalo, sino resolver de una vez por todas el dolor de cabeza de quienes tienen varias consolas y un PC conectados en el mismo escritorio. ¿Valen de verdad lo que cuestan o es pura excentricidad? Vamos a desgranar si este coloso de la tecnología justifica su prohibitivo precio de etiqueta.
¿Qué maravillas nos aguardan dentro de su empaque?
Al abrir la imponente caja, nos encontramos con una presentación muy cuidada y de carácter puramente premium. Dentro nos esperan los propios auriculares Astro A50 X custodiados por la base de carga, acompañados de un adaptador de corriente de pared, un cable combinado en 'Y' (USB-C a USB-A/C) para la alimentación y datos del PC, y un cable USB-C a USB-C. Sin embargo, aquí llega el primer tirón de orejas serio para Logitech: a pesar de costar unos 350 euros y requerir obligatoriamente conexiones HDMI 2.1 para funcionar en consola a su máxima calidad, el paquete NO incluye ningún cable HDMI. Esto significa que te tocará pasar por caja y comprar tus propios cables HDMI de ultra alta velocidad si quieres conectar tus consolas a la base, un detalle bastante rácano para un producto de esta categoría.
Diseño y ergonomía
Si vienes de los clásicos Astro A50 de cuarta generación, el diseño de los A50 X te va a resultar sumamente familiar. Visualmente son casi idénticos, manteniendo esa estética robusta de plástico de alta calidad con tubos de metal para regular la altura y unas almohadillas de tela transpirable que son una delicia para largas sesiones de juego. A pesar de toda la tecnología que albergan en su interior, sorprenden por su ligereza en la cabeza, rondando unos comedidos 363 gramos que hacen que te olvides por completo de que los llevas puestos. La diadema distribuye la presión de forma impecable y las copas basculan lo suficiente para adaptarse a cualquier tipo de fisonomía. Al ponértelos, la distribución del peso está logradísima; no aprietan las sienes y las orejas respiran bien, evitando ese agobiante efecto invernadero de los acabados en piel sintética. Aun así, por muy livianos que resulten por regla general, si vamos a estar muchas horas seguidas metidos en el juego, un pequeño descanso de unos minutillos de vez en cuando nos vendrá de perlas para desentumecerse.

No obstante, en un rango de precio tan sumamente exclusivo, que el cuerpo siga siendo mayoritariamente de plástico y que las almohadillas de tela no aíslen del todo el ruido exterior puede chocar a más de uno. La realidad es que, para la gama tan premium de la que estamos hablando, las copas no terminan de aislar bien el sonido exterior, y nos habría gustado disfrutar de una insonorización mucho más lograda. De hecho, si prefieres un aislamiento pasivo mayor que te aísle del ruido exterior, te tocará adquirir por separado el Mod Kit oficial con almohadillas de cuero sintético, un gasto extra que molesta teniendo en cuenta el desembolso inicial. Hablando del tejido de las almohadillas que vienen de serie, es cierto que la tela es mucho menos calurosa frente a otros materiales, pero no hace milagros: con las asfixiantes temperaturas que sufrimos en pleno verano por aquí, algo de sudor vas a acabar experimentando inevitablemente.
El gran punto fuerte de su diseño sigue siendo la base de carga magnética: dejas los auriculares reposar en ella al terminar de jugar y se quedan cargando solos de forma limpia, marcando en sus luces LED el estado de la batería. En cuanto a la autonomía, los A50 X ofrecen unas 24 horas de uso real ininterrumpido por carga, una cifra que, si bien no bate récords en el sector, es más que suficiente para varias jornadas intensivas de vicio. El proceso de carga de 0 a 100% en la base tarda unas 3 o 4 horas, pero si te quedas seco en mitad de una partida, cuenta con un sistema de carga rápida que con solo dejarlo reposar 15 minutos en el dock te otorgará casi 2 horas de juego extra.

Además, para esos casos de emergencia extrema en los que no quieres parar de jugar, el propio auricular derecho cuenta con un puerto USB-C físico que te permite usar los auriculares con cable mientras se van cargando de fondo. Eso sí, como pequeño matiz del día a día, la alineación de los pines de carga magnéticos de la base a veces requiere un pelín de tiento para encajar a la perfección; si los dejas caer con demasiada prisa, puedes encontrarte al día siguiente con que no han hecho contacto y se han quedado secos. Por suerte, al estar la estación de base obligatoriamente conectada al adaptador de corriente de pared, los auriculares se seguirán cargando perfectamente aunque apagues por completo tu PC o tus consolas.
Conectividad y PLAYSYNC
Aquí es donde los Astro A50 X hacen magia y justifican su existencia. La estación base no es un simple cargador; es un completo conmutador con tres entradas y salidas HDMI 2.1. Si miramos la parte trasera de la base, el despliegue de puertos asusta: tenemos puertos dedicados de entrada HDMI 2.1 y USB-C para Xbox Series X, lo mismo para PlayStation 5 (HDMI 2.1 y USB-C), una entrada USB-C exclusiva para PC y una salida HDMI 2.1 directa hacia nuestro televisor o monitor. Para alimentar todo este conmutador de vídeo de alta velocidad, es obligatorio conectar la base a la corriente mediante el cargador de pared incluido.

Toda esta amalgama de conexiones traseras hace que, aunque la instalación física en sí sea sumamente sencilla en líneas generales, la cantidad de cables necesarios para tenerlo todo conectado a la vez acabe asustando y no le vaya a hacer ninguna gracia a quienes odian los cables y buscan un setup totalmente limpio y minimalista sobre la mesa. Mediante su tecnología bautizada como PLAYSYNC, puedes conectar tu PlayStation 5, tu Xbox Series X y tu PC directamente a la base. Con solo pulsar un botón físico en los auriculares, el sistema cambia instantáneamente tanto el sonido que escuchas como la señal de vídeo de tu pantalla.
Lo mejor de todo es que, al ser HDMI 2.1, el passthrough de vídeo es perfecto: no pierdes ni un ápice de calidad, manteniendo los 4K a 120 Hz, HDR, VRR (tasa de refresco variable) y ALLM (modo automático de baja latencia). Incluso es totalmente compatible con Dolby Vision y HDR10+, garantizando que no se pierda nada de rango dinámico si eres de los que cuidan al máximo la fidelidad de imagen de su televisor. Es una gozada absoluta saltar de una consola a otra en un segundo sin tener que andar toqueteando menús ni intercambiando cables detrás de la mesa. Además, la base cuenta con Bluetooth, lo que te permite emparejar el móvil de forma simultánea para escuchar música o hablar por Discord mientras juegas en tu consola. Este detalle de poder tener el móvil conectado de fondo es algo que a mí personalmente me encanta: si te llaman por teléfono a mitad de una partida, puedes responderla directamente a través de los cascos sin interrumpir tu juego, evitándote tener que estar pendiente del móvil de manera constante.

En el auricular derecho, disponemos de controles físicos directos para el volumen general y el equilibrado de volumen entre el juego y el chat de voz. La distribución de toda esta botonera está pensada para que puedas controlarlo todo por memoria muscular sin tener que quitarte los cascos ni un segundo: la propia placa exterior actúa como un gran botón basculante físico para balancear el sonido del chat y el juego (Game/Voice), mientras que en el borde trasero se alinean el interruptor deslizante de encendido, el botón PLAYSYNC para conmutar de consola, el botón de Bluetooth y la rueda infinita de volumen. Todo queda perfectamente al alcance del pulgar de forma sumamente intuitiva.
Calidad de audio y micrófono
En el apartado puramente sonoro, Logitech ha jubilado los transductores antiguos para meter sus nuevos transductores de grafeno de 40 mm (PRO-G GRAPHENE). Este material, superligero y extremadamente rígido, reduce la distorsión armónica a niveles prácticamente imperceptibles. ¿En qué se traduce esto? En un sonido increíblemente nítido, cristalino y con una separación de frecuencias brutal. Los graves tienen pegada sin llegar a empañar los agudos, lo que te permite percibir con una precisión espacial asombrosa de dónde vienen los pasos de un enemigo en un shooter o disfrutar de la inmersión de una banda sonora orquestal.

En cuanto a la potencia de volumen, los auriculares van bien servidos; lo mejor de todo es que, incluso a niveles de decibelios muy elevados, el sonido no se desajusta en absoluto ni pierde un ápice de nitidez. Eso sí, por mera salud auditiva no es nada recomendable abusar de volúmenes tan extremos de forma prolongada, pero para esos momentos puntuales en los que quieres venirte arriba y sumergirte de lleno en la pegada de la acción, el hardware cumple con creces sin distorsionar. Cabe destacar que para exprimir los 24 bits de audio de alta resolución en consolas necesitas conectarlas mediante HDMI a la base, ya que por el simple puerto USB la calidad se ve limitada.
El micrófono de varilla también ha dado un salto de gigante respecto a generaciones anteriores. Ahora cuenta con un enlace inalámbrico LIGHTSPEED de alta resolución (16 bits y 48 kHz). Tu voz se escuchará limpia, con cuerpo y sin esa molesta compresión metálica tan habitual en los micrófonos inalámbricos tradicionales. Eso sí, el aislamiento del ruido de fondo no es el mejor de su clase, por lo que te tocará juguetear un poco con la puerta de ruido en la aplicación G Hub de PC para dejarlo a tu gusto.

Software y personalización
La gran baza de personalización de los Astro A50 X reside en su integración con el ecosistema de software. Por primera vez, no necesitas tener un ordenador cerca para ecualizar tus auriculares mientras juegas en consola; gracias a la conexión Bluetooth, puedes abrir la aplicación móvil Logitech G en tu teléfono y ajustar el completísimo ecualizador paramétrico de 10 bandas en tiempo real, guardando diferentes perfiles según el juego de forma instantánea.
La configuración y el trasteo por el sistema es sumamente sencillo en líneas generales y apto para todo tipo de usuarios. Por un lado, la aplicación ofrece una puesta a punto muy sencilla para los más noveles que prefieran no calentarse la cabeza, pero por otro esconde un abanico inmenso de posibilidades de personalización avanzado para los más entendidos de la materia que quieran afinar su experiencia acústica y el comportamiento del hardware al milímetro.
Además, desde la app móvil o el software G Hub de PC, puedes ajustar aspectos tan cruciales como el tono lateral (sidetone) para controlar cuánto escuchas tu propia voz a través del retorno, o personalizar la ecualización del propio micrófono con perfiles preestablecidos de emisión para sonar más cálido o nítido. Todos estos ajustes se quedan grabados directamente en la memoria integrada del auricular, lo que significa que tu configuración ideal te acompañará saltes a la plataforma que saltes de forma totalmente transparente.
Conclusión
Los Logitech G Astro A50 X son, de los mejores auriculares inalámbricos para consolas que el dinero puede comprar hoy en día, pero con matices. Si solo juegas en PC o solo tienes una plataforma, su precio es totalmente absurdo y tienes opciones excelentes por la mitad de presupuesto. Sin embargo, si tu habitación de juego es un templo multisistema compartiendo el mismo monitor o televisor, la comodidad del sistema PLAYSYNC, la soberbia calidad de sonido de los drivers de grafeno y el micro de alta resolución los convierten en una inversión de lujo totalmente ganadora.

Eso sí, es un producto premium que te obliga a perdonar detalles feos: que no incluya ningún cable HDMI de serie a este precio es incomprensible, empaña un poco la experiencia. Aun así, la posibilidad de cambiar de plataforma con un botón y poder ecualizarlos al vuelo desde el móvil compensa cualquier molestia. Un capricho redondo para los jugadores más exigentes que se lo puedan permitir.
¿Qué maravillas nos aguardan dentro de su empaque?
Al abrir la imponente caja, nos encontramos con una presentación muy cuidada y de carácter puramente premium. Dentro nos esperan los propios auriculares Astro A50 X custodiados por la base de carga, acompañados de un adaptador de corriente de pared, un cable combinado en 'Y' (USB-C a USB-A/C) para la alimentación y datos del PC, y un cable USB-C a USB-C. Sin embargo, aquí llega el primer tirón de orejas serio para Logitech: a pesar de costar unos 350 euros y requerir obligatoriamente conexiones HDMI 2.1 para funcionar en consola a su máxima calidad, el paquete NO incluye ningún cable HDMI. Esto significa que te tocará pasar por caja y comprar tus propios cables HDMI de ultra alta velocidad si quieres conectar tus consolas a la base, un detalle bastante rácano para un producto de esta categoría.
Diseño y ergonomía
Si vienes de los clásicos Astro A50 de cuarta generación, el diseño de los A50 X te va a resultar sumamente familiar. Visualmente son casi idénticos, manteniendo esa estética robusta de plástico de alta calidad con tubos de metal para regular la altura y unas almohadillas de tela transpirable que son una delicia para largas sesiones de juego. A pesar de toda la tecnología que albergan en su interior, sorprenden por su ligereza en la cabeza, rondando unos comedidos 363 gramos que hacen que te olvides por completo de que los llevas puestos. La diadema distribuye la presión de forma impecable y las copas basculan lo suficiente para adaptarse a cualquier tipo de fisonomía. Al ponértelos, la distribución del peso está logradísima; no aprietan las sienes y las orejas respiran bien, evitando ese agobiante efecto invernadero de los acabados en piel sintética. Aun así, por muy livianos que resulten por regla general, si vamos a estar muchas horas seguidas metidos en el juego, un pequeño descanso de unos minutillos de vez en cuando nos vendrá de perlas para desentumecerse.

No obstante, en un rango de precio tan sumamente exclusivo, que el cuerpo siga siendo mayoritariamente de plástico y que las almohadillas de tela no aíslen del todo el ruido exterior puede chocar a más de uno. La realidad es que, para la gama tan premium de la que estamos hablando, las copas no terminan de aislar bien el sonido exterior, y nos habría gustado disfrutar de una insonorización mucho más lograda. De hecho, si prefieres un aislamiento pasivo mayor que te aísle del ruido exterior, te tocará adquirir por separado el Mod Kit oficial con almohadillas de cuero sintético, un gasto extra que molesta teniendo en cuenta el desembolso inicial. Hablando del tejido de las almohadillas que vienen de serie, es cierto que la tela es mucho menos calurosa frente a otros materiales, pero no hace milagros: con las asfixiantes temperaturas que sufrimos en pleno verano por aquí, algo de sudor vas a acabar experimentando inevitablemente.
El gran punto fuerte de su diseño sigue siendo la base de carga magnética: dejas los auriculares reposar en ella al terminar de jugar y se quedan cargando solos de forma limpia, marcando en sus luces LED el estado de la batería. En cuanto a la autonomía, los A50 X ofrecen unas 24 horas de uso real ininterrumpido por carga, una cifra que, si bien no bate récords en el sector, es más que suficiente para varias jornadas intensivas de vicio. El proceso de carga de 0 a 100% en la base tarda unas 3 o 4 horas, pero si te quedas seco en mitad de una partida, cuenta con un sistema de carga rápida que con solo dejarlo reposar 15 minutos en el dock te otorgará casi 2 horas de juego extra.

Además, para esos casos de emergencia extrema en los que no quieres parar de jugar, el propio auricular derecho cuenta con un puerto USB-C físico que te permite usar los auriculares con cable mientras se van cargando de fondo. Eso sí, como pequeño matiz del día a día, la alineación de los pines de carga magnéticos de la base a veces requiere un pelín de tiento para encajar a la perfección; si los dejas caer con demasiada prisa, puedes encontrarte al día siguiente con que no han hecho contacto y se han quedado secos. Por suerte, al estar la estación de base obligatoriamente conectada al adaptador de corriente de pared, los auriculares se seguirán cargando perfectamente aunque apagues por completo tu PC o tus consolas.
Conectividad y PLAYSYNC
Aquí es donde los Astro A50 X hacen magia y justifican su existencia. La estación base no es un simple cargador; es un completo conmutador con tres entradas y salidas HDMI 2.1. Si miramos la parte trasera de la base, el despliegue de puertos asusta: tenemos puertos dedicados de entrada HDMI 2.1 y USB-C para Xbox Series X, lo mismo para PlayStation 5 (HDMI 2.1 y USB-C), una entrada USB-C exclusiva para PC y una salida HDMI 2.1 directa hacia nuestro televisor o monitor. Para alimentar todo este conmutador de vídeo de alta velocidad, es obligatorio conectar la base a la corriente mediante el cargador de pared incluido.

Toda esta amalgama de conexiones traseras hace que, aunque la instalación física en sí sea sumamente sencilla en líneas generales, la cantidad de cables necesarios para tenerlo todo conectado a la vez acabe asustando y no le vaya a hacer ninguna gracia a quienes odian los cables y buscan un setup totalmente limpio y minimalista sobre la mesa. Mediante su tecnología bautizada como PLAYSYNC, puedes conectar tu PlayStation 5, tu Xbox Series X y tu PC directamente a la base. Con solo pulsar un botón físico en los auriculares, el sistema cambia instantáneamente tanto el sonido que escuchas como la señal de vídeo de tu pantalla.
Lo mejor de todo es que, al ser HDMI 2.1, el passthrough de vídeo es perfecto: no pierdes ni un ápice de calidad, manteniendo los 4K a 120 Hz, HDR, VRR (tasa de refresco variable) y ALLM (modo automático de baja latencia). Incluso es totalmente compatible con Dolby Vision y HDR10+, garantizando que no se pierda nada de rango dinámico si eres de los que cuidan al máximo la fidelidad de imagen de su televisor. Es una gozada absoluta saltar de una consola a otra en un segundo sin tener que andar toqueteando menús ni intercambiando cables detrás de la mesa. Además, la base cuenta con Bluetooth, lo que te permite emparejar el móvil de forma simultánea para escuchar música o hablar por Discord mientras juegas en tu consola. Este detalle de poder tener el móvil conectado de fondo es algo que a mí personalmente me encanta: si te llaman por teléfono a mitad de una partida, puedes responderla directamente a través de los cascos sin interrumpir tu juego, evitándote tener que estar pendiente del móvil de manera constante.

En el auricular derecho, disponemos de controles físicos directos para el volumen general y el equilibrado de volumen entre el juego y el chat de voz. La distribución de toda esta botonera está pensada para que puedas controlarlo todo por memoria muscular sin tener que quitarte los cascos ni un segundo: la propia placa exterior actúa como un gran botón basculante físico para balancear el sonido del chat y el juego (Game/Voice), mientras que en el borde trasero se alinean el interruptor deslizante de encendido, el botón PLAYSYNC para conmutar de consola, el botón de Bluetooth y la rueda infinita de volumen. Todo queda perfectamente al alcance del pulgar de forma sumamente intuitiva.
Calidad de audio y micrófono
En el apartado puramente sonoro, Logitech ha jubilado los transductores antiguos para meter sus nuevos transductores de grafeno de 40 mm (PRO-G GRAPHENE). Este material, superligero y extremadamente rígido, reduce la distorsión armónica a niveles prácticamente imperceptibles. ¿En qué se traduce esto? En un sonido increíblemente nítido, cristalino y con una separación de frecuencias brutal. Los graves tienen pegada sin llegar a empañar los agudos, lo que te permite percibir con una precisión espacial asombrosa de dónde vienen los pasos de un enemigo en un shooter o disfrutar de la inmersión de una banda sonora orquestal.

En cuanto a la potencia de volumen, los auriculares van bien servidos; lo mejor de todo es que, incluso a niveles de decibelios muy elevados, el sonido no se desajusta en absoluto ni pierde un ápice de nitidez. Eso sí, por mera salud auditiva no es nada recomendable abusar de volúmenes tan extremos de forma prolongada, pero para esos momentos puntuales en los que quieres venirte arriba y sumergirte de lleno en la pegada de la acción, el hardware cumple con creces sin distorsionar. Cabe destacar que para exprimir los 24 bits de audio de alta resolución en consolas necesitas conectarlas mediante HDMI a la base, ya que por el simple puerto USB la calidad se ve limitada.
El micrófono de varilla también ha dado un salto de gigante respecto a generaciones anteriores. Ahora cuenta con un enlace inalámbrico LIGHTSPEED de alta resolución (16 bits y 48 kHz). Tu voz se escuchará limpia, con cuerpo y sin esa molesta compresión metálica tan habitual en los micrófonos inalámbricos tradicionales. Eso sí, el aislamiento del ruido de fondo no es el mejor de su clase, por lo que te tocará juguetear un poco con la puerta de ruido en la aplicación G Hub de PC para dejarlo a tu gusto.

Software y personalización
La gran baza de personalización de los Astro A50 X reside en su integración con el ecosistema de software. Por primera vez, no necesitas tener un ordenador cerca para ecualizar tus auriculares mientras juegas en consola; gracias a la conexión Bluetooth, puedes abrir la aplicación móvil Logitech G en tu teléfono y ajustar el completísimo ecualizador paramétrico de 10 bandas en tiempo real, guardando diferentes perfiles según el juego de forma instantánea.
La configuración y el trasteo por el sistema es sumamente sencillo en líneas generales y apto para todo tipo de usuarios. Por un lado, la aplicación ofrece una puesta a punto muy sencilla para los más noveles que prefieran no calentarse la cabeza, pero por otro esconde un abanico inmenso de posibilidades de personalización avanzado para los más entendidos de la materia que quieran afinar su experiencia acústica y el comportamiento del hardware al milímetro.
Además, desde la app móvil o el software G Hub de PC, puedes ajustar aspectos tan cruciales como el tono lateral (sidetone) para controlar cuánto escuchas tu propia voz a través del retorno, o personalizar la ecualización del propio micrófono con perfiles preestablecidos de emisión para sonar más cálido o nítido. Todos estos ajustes se quedan grabados directamente en la memoria integrada del auricular, lo que significa que tu configuración ideal te acompañará saltes a la plataforma que saltes de forma totalmente transparente.
Conclusión
Los Logitech G Astro A50 X son, de los mejores auriculares inalámbricos para consolas que el dinero puede comprar hoy en día, pero con matices. Si solo juegas en PC o solo tienes una plataforma, su precio es totalmente absurdo y tienes opciones excelentes por la mitad de presupuesto. Sin embargo, si tu habitación de juego es un templo multisistema compartiendo el mismo monitor o televisor, la comodidad del sistema PLAYSYNC, la soberbia calidad de sonido de los drivers de grafeno y el micro de alta resolución los convierten en una inversión de lujo totalmente ganadora.

Eso sí, es un producto premium que te obliga a perdonar detalles feos: que no incluya ningún cable HDMI de serie a este precio es incomprensible, empaña un poco la experiencia. Aun así, la posibilidad de cambiar de plataforma con un botón y poder ecualizarlos al vuelo desde el móvil compensa cualquier molestia. Un capricho redondo para los jugadores más exigentes que se lo puedan permitir.
Lo Bueno
- Cambio rápido entre Xbox, PlayStation y PC.
- HDMI 2.1 con paso 4K/120 Hz.
- Sonido claro y muy bueno para jugar.
- Micrófono limpio y de gran calidad.
Lo Malo
- Precio elevado.
- Dependen demasiado de la base.
- Aíslan poco del ruido exterior.
- Acabados menos premium de lo esperado.
8/8 Núcleos TJ
·
Cima
· Élite
9,0
/ 10
Ficha del Taller
Calidad de Sonido
Excelente
Micrófono
Excelente
Comodidad y Peso
Excelente
Construcción y Materiales
Correcto
Conectividad y Batería
Excelente
"Élite: Auriculares premium ideales para setups multiplataforma"